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Los reyes de España, de la mano y relajados, dieron un paseo por el centro histórico de La Habana en el que pudieron disfrutar de la cultura y su belleza, así como de su gastronomía en uno de los paladares cubanos donde tomaron lechón y pollo, entre otros platos típicos.

Tras la ceremonia de bienvenida y la ofrenda floral, acto para el que la reina apostó por un vestido de lunares blanco y negro de CH Carolina Herrera, y rey traje de chaqueta oscuro, don Felipe y doña Letizia dividieron sus agendas.

Mientras el Rey presenciaba junto al presidente Miguel Díaz-Canel la firma de un acuerdo marco que guiará la cooperación y los intercambios culturales para los próximos años, doña Letizia junto Lis Cuesta, primera dama cubana, una visita a la escuela taller Gaspar Melchor de Jovellanos y al convento de San Franciscos.

Para estas visitas, doña Letizia optó por un vestido blanco ceñido a la cintura y falda evasé, confeccionados en un tejido brocado, una pieza que combinado con una cómodas alpargatas.

Terminados los compromisos oficiales, los Reyes, de forma imprevista, disfrutaron de un románticos paseo por el casco histórico de la capital como si fueran dos turistas más.

Durante el recorrido, don Felipe lució la típica guayabera en tono azul celeste y gafas de sol negras. Después se trasladaron a uno de los paladares (restaurantes familiares privados) de la zona de La Habana Vieja, donde degustaron lechón y pollo asados, ajiaco cubano (una sopa típica que entre sus ingredientes tiene maíz, yuca y boniato) y ensalada de cangrejo.

Por la tarde, los Reyes asistieron al Gran Teatro de Alicia Alonso para visitar la exposición "España y Cuba: contigo en la distancia", organizada por la agencia EFE e Iberia.

A continuación, en el mismo teatro disfrutaron de una gala de danza del Ballet Nacional de Cuba que interpretó un fragmento de la obra "Giselle", personaje más emblemático encarnado por Alicia Alonso.

Posteriormente disfrutaron de una cena de oficial de bienvenida, ocasión en la que la reina Letizia lució un veraniego vestido rojo, con cuello "halter", sin mangas y falda "midi" evasé combinados con sandalias con plataforma de Jimmy Choo y "clutch" tipo "baguette" dorado, mientras que don Felipe se decantó por un impecable traje de chaqueta azul marino con raya diplomática y corbata verde agua. EFE