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Como un ciudadano más, por el centro de La Haya, la reina Máxima de Holanda, vestida con un llamativo y alegre conjunto amarillo, ha circulado en bicicleta hasta el Museo de Arte de la ciudad, donde visitó dos exposiciones.

Respetuosa como el medioambiente, Máxima de Holanda, que decidió mostrar su faceta deportista, se dirigió en bicicleta al Museo de Arte de La Haya, que ya ha reabierto sus puertas al público tras once semanas cerrado por la pandemia.

Desde que estallara la crisis sanitaria, la reina holandesa no ha dejado de cumplir con su agenda institucional, bien desde su despacho en el palacio Huis ten Bosch o saliendo a la calle, con mascarillas y las medidas de seguridad oportunas, para conocer "in situ" como se estaba viviendo el coronavirus en centros médicos, así como para alentar y colaborar en distintos colectivos y entidades. 

Espontánea, alegre y optimista, Máxima de Holanda llegó en una impecable bicicleta al museo, donde visitó las exposiciones "Royal blue, la cerámica de Guillermo y Mary más bella de Delft" y "Breitner vs Israels, Amigos y rivales".

Con esta visita, Máxima de Holanda, que sigue siendo la más valorada de los Orange y mantiene el 8, una nota que los holandeses le han venido dando durante los últimos años, además de apoyar la cultura de su país, mostró su preocupación por el medioambiente recurriendo a la bicicleta, el medio de transporte más famoso y utilizado en Holanda.

  Con gafas de sol y amplia sonrisa, la argentina, de 49 años, llamó la atención con un vistoso estilismo compuesto por una camisa y pantalón amarillo combinado con pendientes de aro y zapatos planos a juego, un estilismo que ha completado con una cartera de pitón en tonos verdes y limas que ha recuperado del cesto de la bicicleta tras aparcarla. EFE