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París desde siempre ha mantenido un romance con la moda, la ciudad y el "chic" que se le reconoce a sus habitantes hacen de ella un destino deseado. París es la esencia de la Alta Costura, del estilo, la sede de una industria que cambia, se transforma, pero sigue creciendo.

Bajo esas premisa, Megan Hess, directora artística de casas como Chanel, Dior, Cartier, Prada o Tiffany & Co, ilustra y da sentido en el libro, “París a través de la moda” (Lunwerg), a la fascinación de todo aquel que se siente atraído por la moda y su entorno, y por una ciudad que la sustenta y la engrandece.

Adentrarse en la Ciudad de la Luz y descubrir dónde comer, comprar o dormir; deambular por las calles más elegantes y descubrir bajo un arco el hotel Ritz, cuando la luz escasea, pero su entrada refulge con las luces que lo iluminan, es una de las imágenes más fascinantes de la ciudad.

 Y así, paso a paso, Hess descubre al lector una ciudad que siempre, en cada viaje, tiene algo que darnos y rincones que desvelarnos.

La autora ha creado un recorrido lleno de encanto, entre la sofisticación y el estilo más chic, en sus ilustraciones de maletas, bolsos, gafas o sombreros que lucen mujeres, elegantes, firmes, atractivas, acostumbradas a lucir tacones desde las 8:00am a las 20:00pm.

Para la ilustradora, evidentemente, siempre hay un vestuario para cada ocasión y entre sus “outfits” favoritos para no desentonar en una semana de la moda cualquiera, propone para cenas y cócteles el pelo recogido en un moño alto, desenfadado, una camiseta con mensaje y una falda de largo “lady”, vaporosa y con adornos que contrasten, precisamente, con el estilo informal de la parte superior y, por supuesto, “stilettos”.

Ir de compras por Chloé, Guerlain o Chantal Thomas no es un asunto baladí y esa es una razón por la que hay que lucir, ya de entrada, tan divina como una espera salir. Sombrero calado hacia un lado, una blusa llamativa con adornos y volantes combinada con un pantalón pitillo y sandalias es, para Megan Hess, la mejor opción.

Además de recomendarnos, qué ver, por dónde pasear, o cuáles son los mejores lugares para comprar; nos aconseja dónde alojarnos, además de dónde comer o tomar el mejor cóctel a media tarde.

Nos propone una guía por las tiendas más exclusivas de la ciudad, o los museos que no debemos dejar de visitar como el del Perfume, en Rue du Faubourg, cita que no deben dejar pasar los amantes de las fragancias o el de Christian Dior, en la que fuera su casa familiar en Granville, muy cerca de la ciudad.  EFE