María Muñoz/EFEMadrid

Regalar por Navidad es un reto si se persigue la originalidad; colonias, prendas de ropa y accesorios como relojes se convierten en productos comodín en estas fechas. Un terreno en el que regalar experiencias se abre camino.

“Toda experiencia que acumule emociones se recuerda mejor”, explica el psiquiatra Carl Jung, en una teoría sobre la que se apoya la nueva publicidad, que frente a ofertar objetos se decanta por ofrecer las sensaciones que van intrínsecas a los productos.

Es por esta razón por la que regalar experiencias se convierte en una opción para aquellos que busquen desmarcarse de los regalos más tradicionales, contando con el valor añadido de las sensaciones que van ligadas a estas vivencias.

Lo importante es viajar, no el destino

Así es como surgen portales de viajes como “Wowtrip”, donde se oferta una sección de vuelos por Europa por tarifas bajas, con la condición de no saber el destino hasta encontrarse en el aeropuerto o 48 horas antes de la salida del vuelo.

Para Alberto Alcolea, CEO fundador la empresa, “regalar productos es cada vez menos atractivo, tanto para la persona que regala como la que recibe un presente”, explica a Efe, añadiendo además que “viajar siempre supone emociones intensas”.

“La gente busca más experiencias y menos productos”, argumenta Alcolea

El portal, que permite regalar el viaje sin seleccionar fechas, dando la opción a que el cliente lo canjee cuando quiera, ve aumentada su demanda, “multiplicada casi por veinte con quince días de antelación a Navidad”, desvela Alcolea sobre esta modalidad creciente.

Modelo por un día en un campo de tulipanes

En una era marcada por las redes sociales, “todo el mundo quiere ser influencer”, cuenta a Efe Sandra Herrero, fotógrafa colaboradora con el portal de viajes “Airbnb” afincada en Amsterdam.

El portal, ofrece además de alquiler de alojamientos, tours por las diferentes ciudades en las que un fotógrafo ejerce de guía y realiza a los huéspedes una sesión de fotos profesional en los lugares emblemáticos de cada ciudad.

“El viajero de ahora quiere tener, además de fotos bonitas, fotos profesionales de sus viajes”, cuenta la fotógrafa.

Herrero, que normalmente realiza tours por “los campos de tulipanes y los canales de la ciudad” explica que en estas fechas, además de “más demanda”, adapta sus sesiones fotográficas a la época, optando por lugares con “luces de Navidad y entornos navideños”.

Además, cuenta que el éxito en este tipo de experiencias reside en la “personalización de la sesión” con respecto al cliente o la fecha de realización.

Adrenalina y aventura

Para los que buscan sensaciones fuertes e intensas también hay cabida en estos meses, en los que, según cuenta a Efe Bosco Andrada, responsable de comunicación del portal de turismo de aventuras Yumping, “las ventas ascienden notablemente”.

Entre los packs más regalados por estas fechas se encuentran las actividades como “rutas en motos de nieve”, aunque, también se mantienen al alza la venta de packs para hacer “puenting, parapente, o saltos en paracaídas”, destaca.

 “Se busca hacer regalos que se puedan experimentar y vivir en primera persona, detalles inesperados que generan mucha más ilusión que los convencionales”, detalla Andrada.

Según el responsable de comunicación, la clave del incremento de este tipo de regalos reside en que se trata de “experiencias que seguramente se hagan una vez en la vida”, reflexiona.

Diferentes vivencias que se convierten en una opción más personal para obsequiar durante estas Navidades, posicionándose así como los nuevos clásicos. EFE