Inmaculada Tapia/EFEMadrid

La arquitecta Teresa Sapey se califica como una "artista", una artista del espacio, del volumen que construye a partir del color, el elemento que define sus proyectos, que también resaltan y se reconocen por otorgar "dignidad" a los llamados "no lugares", una manera de hacer "trajes a medida" de cada trabajo.

Teresa Sapey (Cuneo, Italia, 1962) ha consolidado su prestigio por ser especialista en hacer visibles espacios que a primera vista no lo son: los llamados "no lugares", zonas de paso y aparcamientos son algunos de ellos.

Los "no" espacios

Fue, precisamente, el diseño del párking del hotel Puerta de América de Madrid el que le dio el empujón definitivo a su carrera, un proyecto en el que también participaron grandes nombres de la arquitectura como Norman Foster, Jean Nouvel o Zara Hadid.

"Todos los espacios cumplen una función y hay que dotarles de estética", explica en una entrevista a Efe, y los "no lugares" responden a la necesidad de poner nombre a zonas en las que a priori no se pasa mucho tiempo, como salas de espera de aeropuertos o aparcamientos, en los que sin darnos cuenta "pasamos más tiempo del que pensamos".

La clave reside, añade la arquitecta, en "dar dignidad al espacio. En cuanto lo hacemos, deja de ser un lugar de paso" sin importancia.

Sapey se licenció en Turín y finalizó su formación en Bellas Artes en París, pero fue en Madrid donde fundó su propio estudio de arquitectura. Para ella, la decoración consiste en mejorar los espacios visualmente, mientras que la arquitectura interviene en su "fondo, lo moldea, cambia el volumen".

 "El color es arquitectura y espacio, es el volumen mismo", Teresa Sapey

 "Mis proyectos son trajes a medida", dice rotunda y asegura que para hacer una reforma integral de una vivienda no hay que gastar mucho dinero. En la actualidad hay "materiales y mobiliario alternativo a los que se puede acceder con un presupuesto de lujo mínimo".

El color es arquitectura

Si hay algo que identifique su trabajo es el color. "El color es arquitectura y espacio, es el volumen mismo", aunque advierte que no hace casas de "colorines" y se concentra también en el variado grado de matices que tienen blancos, grises y arena.

Para Teresa Sapey "lo importante en una casa no solo es lo que se ve, también lo que no se ve", y pone de relieve que no hay que confundir la estética con el confort.

 "El confort es la climatización, los materiales de insonorización, el conducto de la calefacción", y también reside en la necesidad de crear la vivienda que el cliente necesita en cada momento, "que responda al momento de su vida en el que está, tanto si vive solo como si tiene familia. Es importante que viva en un espacio que le haga feliz".

Teresa Sapey, tendencias

La arquitecta italiana apunta que en la actualidad existe una tendencia "marcadísima" en la arquitectura, la sostenibilidad, el respeto por el entorno, pero lo cierto es que "una casa bien hecha ha sido siempre sostenible", si se gasta mucho en mantener el calor o el frío, "no es buena".

Señala también la tendencia natural a la domótica, a tener una casa "conectada", y apunta que se da una importancia mayor a los salones vinculados a cocinas abiertas, "muy a la americana". "Los espacios han cambiado totalmente", añade.

De la misma manera que considera que los hoteles están viviendo un giro de 360 grados donde lo importante es cómo usamos la habitación o las zonas comunes y luego "hablamos de la estética". También las tiendas son espacios donde es capaz de cambiar el concepto de venta, como en el caso de su último proyecto con Gancedo.

Vehemente y ágil reconoce que todos lo días sigue descubriendo cosas nuevas en su profesión. "Me tengo que seguir formando y estar al día. Hay que reinventarse totalmente", algo a lo que le ayudan las conferencias que ofrece en las universidades o la última impartida en la Escuela Madrileña de Decoración.

"Me gusta enseñar, me da energía y confío en que quede algo en quien me escucha. Me parece importante la ósmosis entre varias generaciones para no crear un gueto", dice la arquitecta que le gustaría diseñar unos asientos a medida para el Museo del Prado, ahora que cumple 200 años.

Para Teresa Sapey el mejor proyecto es el que empieza mañana y aconseja no renunciar a ninguna propuesta "pensando que no merece la pena. Los proyectos no son solo una cuestión estética".  EFE