Inmaculada Tapia/EFEMadrid

En la cocina, en el dormitorio o en el salón. La estética "vintage" también afecta a los electrodomésticos que, con colores pastel o rojos intensos, se adaptan a cualquier tipo de decoración y nos devuelve a los componentes de los hogares puramente americanos de los años 50 y 60 del siglo XX.

Vintage, en la cocina

Una de las firmas de electrodomésticos que se definen por llevar esta estética hasta sus últimas consecuencias es Schneider. Esta compañía francesa, con más de ochenta años de historia, ha ido ampliando su gama de utensilios de cocina hasta lanzar, incluso, una gama de televisores, altavoces de sonido o productos informáticos.

"La línea “Feeling’s  es sobre la que se sustenta este categoría de electrodomésticos que van, desde una nevera a un tostador, pasando por una batidora, un diseño divertido que no pierde su funcionalidad basado en una tecnología de “calidad”", según explican los responsables de la firma.

La cocina es el lugar por excelencia de este tipo de piezas que ponen una significativa nota de estilo sobre la encimera, como el robot de cocina con un toque neo-retro, robusto, con cuerpo metálico, al que no le falta ningún detalle de los diseño actuales. Una opción perfecta para tomarle el gusto a cocinar.

Con la intención de no sacrificar la tecnología frente al diseño, la marca francesa ha lanzado un televisor de 32 pulgadas en diferentes colores inspirado con los años 50, con una base cromada y delicadas curvas, que se adapta a cualquier lugar del hogar más moderno.

Arte en la nevera

En la misma línea de la empresa francesa, la italiana Smeg se ha consolidado en la fabricación de electrodomésticos en línea con los de los 50 del pasado siglo, haciendo de la estética una opción rompedora que componen los frigoríficos americanos, lavavajillas o lavadoras.

La empresa presenta modelos de estética minimalista, de colores o metalizados, con apariencia retro, pero con grandes prestaciones que, en algunos casos, como el del frigorífico, sale de la cocina para convivir en espacios comunes, contribuyendo a una decoración muy diferente.

Electrodomésticos con estilo, a los que sus dulces líneas curvas añaden atractivo. Iconos de un estilo que incluyen máquinas de café, exprimidores o  tostadoras de hasta cuatro rebanadas de pan, hervidores o batidoras.

Para la firma, siempre buscando algo distinto en el diseño sin perder la funcionalidad, han colaborado en el diseño Dolce&Gabanna, en una gama de frigoríficos de arte, como han dado en denominarlo, en una edición especial de su nevera FAB28.

El frigorífico es realmente una pieza única, solo 100 piezas se han fabricado, en los que destaca, no solo la innovación sino la pasión por el detalle y el trabajo artesano. Limones, ruedas de coche, caballeros medievales y escenas de batallas, son los elementos distintos de la estampaciones de un teatro de marionetas en los que incluyen elementos florales, en los que se pone de manifiesto el folclore siciliano.

Precisamente, Sicilia inspira la gama “Sicily is my love”, donde los dos diseñadores italianos, Domenico Dolce y Stefano Gabbana, dan rienda suelta a su creatividad e inspirados en la isla mediterránea y su tradición decorar batidoras, tostadoras o exprimidores.                                                                                                                                        Opciones para añadir una estética diferente, rompedora y muy novedosa a electrodomésticos de siempre. EFE