Un estudio global con muestras de miel de todo el mundo señala que el 75 % de las mismas contiene trazas de una familia de insecticidas llamada neonicotinoides y, aunque su concentración está por debajo de lo autorizado por la Unión Europea para el consumo, su presencia sí puede dañar a los insectos polinizadores.

Las conclusiones se publican en la revista Science y para llegar a las mismas un equipo de expertos de la Universidad suiza de Neuchâtel analizó 198 muestras de miel procedentes de todos los continentes, excepto la Antártida, y constataron que el 75 % de ellas contenía trazas de ese insecticida.

La proporción varía de manera considerable entre las diversas regiones siendo la más alta en América del Norte (86 %), Asia (80 %) Europa (79 %) y la más baja se registra en las muestras procedentes de Sudamérica (57 %).

De las muestras en las que se localizaron trazas de pesticida el 30 % contenía un neonicotinoide, el 45 % entre dos y cinco, y el 10 %, cuatro o cinco, indica el estudio.

Los neonicotinoides son uno de los pesticidas más usados en el mundo (acetamiprid, la clotianidina, el imidacloprid, el thiacloprid y el thiamethoxam son los más comunes) cuyos restos son absorbidos por las plantas y transportados a todos sus órganos, incluidas las flores, contaminando así el polen y el néctar, señala el estudio.

Disminución de abejas

Su uso extendido se ha identificado como "uno de los factores cruciales en lo que respecta a la disminución global de polinizadores y, particularmente, de abejas".

Los autores resaltan que las concentraciones de neonicotinoides encontradas están por debajo de los niveles que la UE autoriza para los productos alimenticios, aunque citan algunos estudios acerca de los efectos de esos pesticidas en los vertebrados: deficiencias en el funcionamiento del sistema inmunitario y disminución del crecimiento.

En cuanto a las consecuencias para las abejas, en el 34 % de las muestras de miel analizadas se encontraron concentraciones de neonicotinoides que se sabe que son perjudiciales.

Esos resultados sugieren que "una importante proporción de los polinizadores del mundo probablemente esté siendo afectada por estas sustancias", agrega el estudio. Efefuturo