El estudio de una galaxia distante llamada la 'Serpiente Cósmica' ha desvelado que las galaxias del Universo temprano (las más antiguas y lejanas) no contienen regiones de formación estelar gigantes, sino que su estructura y sus mecanismos de formación estelar son muy parecidos a los de las galaxias cercanas más activas.

Esta es la principal conclusión de un estudio publicado en Nature Astronomy, que ha sido dirigido por el astrofísico italiano de la Universidad de Ginebra (UNIGE) Antonio Cava, y que cuenta con la colaboración de científicos de las universidades Complutense (Madrid), Zúrich (Suiza) y Lyon (Francia).

Hasta hoy, todo lo que se sabe de las galaxias distantes se basaba en los datos enviados por el Telescopio Espacial Hubble, especializado en captar imágenes de objetos muy distantes del Universo temprano, los que más lejanos en tiempo y espacio.

Hubble. NASA/ESA

Precisamente, esa lejanía de los objetos observados había impedido hasta ahora su estudio detallado, una cuestión que los autores de este trabajo han superado gracias a las 'lentes gravitacionales', una herramienta de observación facilitada por el propio cosmos.

Para el estudio, los astrónomos utilizaron la Serpiente Cósmica, una galaxia que se encuentra a la mitad de la edad del Universo, cuya luz es desviada por un objeto masivo: un cúmulo de galaxias que crea un efecto de 'lente', generando imágenes múltiples y amplificadas de la misma galaxia que forma en el cielo algo parecido a una serpiente cósmica.

"Observamos a esta galaxia con la ayuda de un cúmulo galáctico situado delante de ella y que actúa una lente o lupa gravitacional capaz de ampliar la imagen y hacerla más luminosa, y eso nos ha permitido ver sus detalles más pequeños y débiles", explica Antonio Cava en declaraciones a Efe.

Esta técnica permitió a los astrofísicos formar cinco imágenes con distintas resoluciones de la misma galaxia y analizar cada detalle de la 'Serpiente Cósmica' con un tamaño cien veces superior al de las imágenes facilitadas por el Hubble.

Al comparar las imágenes obtenidas con la amplificación gravitacional y las del Hubble, descubrieron que las regiones de formación estelar gigantes habían estado sistemáticamente sobredimensionadas en su tamaño y masa.

"Las imágenes del Hubble estudiadas hasta ahora mostraban regiones gigantes de luz estelar, grupos de gas y estrellas con tamaños de hasta 3.000 años luz, mil veces más grandes que los observados en el Universo más cercano", asegura Cava.

Esta información, "nos llevó a pensar que las galaxias distantes tenían mecanismos de formación diferentes a las de las galaxias locales", detalla el astrofísico italiano.

Galaxias distantes y cercanas, no tan distintas

Sin embargo, este trabajo demuestra que las galaxias distantes y las locales no son tan distintas, sino que hasta ahora "se habían observado con las limitaciones intrínsecas de los métodos de observación directa con Hubble y sin lentes gravitacionales, que llegan a un nivel cien o mil veces mas profundo y más en detalle".

El uso de las lentes gravitacionales, por tanto, ha permitido revelar que la estructura interior de estas galaxias primitivas que hasta ahora se creían dominadas por regiones de formación estelar muy grandes y masivas, en realidad están formadas por infinidad de pequeñas regiones que están tan cerca unas de otras que a pesar de usar un telescopio tan potente como el Hubble, no se percibían.

"Ha sido como ver un cuadro de Seurat, el maestro del puntillismo. Desde lejos vemos una imagen global de la galaxia, con regiones de formación estelar muy grandes y sin detalles, pero al mirarlo de cerca hemos podido distinguir las pequeñas pinceladas de tamaño y colores diferentes que las componen". EFE