Un equipo internacional ha descubierto en una cueva de Istria (Croacia) el primer arte paleolítico figurativo localizado en los Balcanes, una serie de pinturas de entre 34.000 y 31.000 años que expanden la presencia de arte paleolítico al sureste de Europa.

El hallazgo de esas pinturas, junto a las que se han localizado restos de herramientas datadas hace unos 17.000 años, se produjo en 2010, aunque los resultados de su investigación han sido publicados recientemente en la revista Antiquity.

Así lo han dado a conocer a Efe fuentes del español Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria (IIIPC), cuyo investigador Diego Garate, es uno de los científicos que trabajó en el equipo que logró el hallazgo.

Los vestigios del Paleolítico de la cueva de Romualdo -como se llama la cavidad- fueron localizados por el director del Museo Arqueológico de Istria, Darko Komso.

Tras identificar una serie de restos de color rojo en la parte profunda de la cueva, el equipo que integran investigadores de Francia, Reino Unido, España, Canadá y Croacia realizó un análisis detallado de las pinturas y su contexto arqueológico.

Un bisonte, una cabra y dos figuras antropomorfas

Ese estudio permitió caracterizar varias pinturas figurativas como un bisonte, una cabra y dos posibles figuras antropomorfas, y al pie de las pinturas, se recuperaron restos como una herramienta de sílex, un lápiz de ocre y varios fragmentos de carbón vegetal.

La datación por carbono 14 sugiere para las pinturas una cronología mucho más antigua, unos 34.000 a 31.000 años, mientras que los restos se estiman posteriores, hace unos 17.000 años.

Según las mismas fuentes, esta cueva es el primer sitio donde se ha descubierto arte rupestre paleolítico figurativo junto a la cavidad de Badanj, situada en Bosnia y Herzegovina, que son los únicos ejemplos de arte rupestre de ese periodo en la península de los Balcanes.

El investigador del Instituto de Prehistoria de Cantabria que trabaja en el proyecto asegura que la importancia del descubrimiento está en que corrobora la existencia de cuevas paleolíticas decoradas en Europa oriental y así se puede plantear su origen y desarrollo en todo el continente. EFE