EFERaúl Casado Madrid

Más de cien investigadores españoles comparten una meta desde hace más de veinte años: estudiar el origen, la presencia y la influencia de la vida en el Universo; pero sobre todo comparten una obsesión: encontrar vida o restos de ella en otros mundos.

A la vista de los conocimientos científicos que se han sumado durante las últimas décadas, los investigadores del Centro de Astrobiobiología (CAB) están convencidos de la existencia de vida en otros planetas, aunque todavía no se hayan encontrado evidencias.

El CAB, que celebra este año el vigésimo aniversario de su creación, es un centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades) y del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (Ministerio de Defensa) y desde el año 2000 está asociado al Instituto de Astrobiología de la NASA.

Convertido ya en un centro de referencia mundial, entre sus hitos destaca el desarrollo de la estación medioambiental que está a bordo del rover "Curiosity", que explora Marte desde el año 2012, o el instrumento meteorológico integrado en la misión "InSight", en Marte desde 2018.

Sus investigadores, ingenieros y técnicos preparan ya alguno de los instrumentos principales que viajaran a bordo de la misión "ExoMars" que la Agencia Espacial Europea lanzará el próximo año para buscar evidencias biológicas en el planeta rojo.

Marte y las lunas heladas de Saturno

Miguel Mas, director del Centro los últimos cuatro años, ha subrayado el interés y la trascendencia de explorar Marte, que hace 3.500 millones de años (cuando surgió la vida en la Tierra) tenía unas condiciones climáticas similares a las de nuestro planeta.

En declaraciones a EFE, Mas ha subrayado que, además de Marte, el foco de la astrobiología está puesto en las lunas heladas de Júpiter y Saturno, ya que reúnen todos los ingredientes para buscar vida; "son mundos potencialmente habitables, aunque muy distintos a la Tierra", ha manifestado.

Así, la búsqueda de vida fuera de la Tierra se ha convertido en el objetivo principal de este Centro, el primero del mundo que se dedicó específicamente a la investigación astrobiológica, pero su estrategia científica se fundamenta también en encontrar respuesta a las preguntas "¿qué es la vida?; ¿qué entendemos por vida?".

Sus actividades científicas se orientan para ello a comprender la formación y la evolución de moléculas complejas en el Universo, a buscar planetas fuera del Sistema Solar y su posible "habitabilidad", a desarrollar instrumentos que permitan la exploración de esos planetas "in situ" o a simular en la Tierra ambientes como los que pueden existir en Marte o Europa.

Miguel Mas ha destacado el interés por conocer cómo se adaptan los organismos "extremófilos" a las condiciones más extremas, y de buscar para ello a los seres vivos que habitan en zonas de la Tierra "en las que en principio no debería haber vida", como las minas de Río Tinto en Huelva, el desierto de Atacama en Chile o el Ártico.

Ha recordado que durante los últimos años se han encontrado ya en el medio interestelar más de 200 moléculas "complejas", imprescindibles para que la química desarrolle los elementos claves de la vida, y ha apuntado que si se encuentra vida "tiene que ser algo parecido a una célula; un microbio; un ser unicelular capaz de tener un metabolismo. No esperamos encontrar seres pluricelulares".

Restos biológicos en otros planetas

Miguel Mas ha explicado que Marte tenía, hace 3.500 millones de años, océanos profundos, agua líquida, una temperatura por encima de cero y una atmósfera densa: "unas condiciones muy parecidas a las de la Tierra, y sin embargo allí no surgió la vida"; o sí.

El director saliente del CAB ha adelantado que este organismo prepara ya nueva instrumentación para trabajar sobre la superficie de Marte y tratar de identificar "biomoléculas" que hayan podido quedar como restos de vida antigua.

Será a lo largo de la próxima década cuando los investigadores tendrán evidencias científicas sobre la existencia de vida en el planeta rojo, según Mas, que ha precisado que el CAB está construyendo además los instrumentos que medirán las atmósferas de otros sistemas solares para detectar indicios (metano, dióxido de carbono, oxígeno o agua) de actividad biológica en otros planetas.

Hay lugares donde todos los indicios apuntan que hay muchas esperanzas de encontrar "si no vida, si una química prebiótica muy avanzada", ha dicho Mas, y ha reiterado que los ejemplos de organismos "extremófilos" que se han descubierto en la Tierra demuestran "que la vida siempre encuentra la forma de adaptarse". EFE