EFEValencia

Un estudio del Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA, del Hospital Clínico de Valencia, analiza la evolución a fibrosis pulmonar de pacientes con neumonía moderada o severa causada por covid-19 tras el alta hospitalaria.

Este estudio prospectivo, observacional y multicéntrico da continuidad a otro anterior sobre alteraciones en la función pulmonar tras el alta hospitalaria, que indica que un 22 % de los pacientes más graves pueden presentar cambios fibróticos pulmonares, según ha informado la entidad científica.

La investigación evaluará los posibles cambios en la longitud de los telómeros (alteración genética de más relevancia en la predisposición y evolución de la enfermedad) y la función mitocondrial en leucocitos.

El proyecto 'Efecto de la infección por covid-19 sobre la longitud del telómero y parámetros de función mitocondrial y su relación con la evolución a fibrosis pulmonar de tipo idiopático' tiene como investigador principal al doctor Federico Pallardó.

La investigación ha obtenido una financiación de 62.280 euros de la Generalitat Valenciana, en el marco de las ayudas para proyectos de investigación, desarrollo tecnológico e innovación (I+D+i) para minimizar los efectos estructurales derivados de la crisis provocada por la covid-19.

Este trabajo -que acaba de iniciarse y se desarrollará hasta finales de diciembre de 2022- complementa y da continuidad al estudio 'Cambios en los test de función pulmonar en pacientes con neumonía por SARS-CoV-2', dirigido por el doctor Jaime Signes-Costa y financiado por el Instituto de Salud Carlos III.

El objetivo era conocer, de forma precoz, el porcentaje de pacientes que pueden presentar alteraciones funcionales respiratorias a corto y medio plazo tras una neumonía covid-19, así como la severidad de dichos cambios.

Aunque la mayoría de infecciones virales respiratorias no suelen dejar secuelas en forma de cambios fibróticos en el tejido pulmonar, tras la epidemia del síndrome agudo respiratorio severo (SARS) en 2003, se observó que algunos de los pacientes que sobrevivieron desarrollaron diferentes grados de fibrosis pulmonar residual.

Los resultados a los seis meses del alta hospitalaria del estudio de cohortes dirigido por Signes-Costa, que se inició en mayo 2020 y finalizó en junio de 2021, mostraron que casi la mitad de los pacientes con neumonía moderada o severa causada por covid-19 presenta alteración de la difusión pulmonar.

Además, un 22 % de los más graves pueden presentar cambios fibróticos pulmonares en la tomografía computarizada y un aumento de los biomarcadores séricos relacionados con la fibrosis pulmonar.

Sobre esta base, el presente estudio parte de la hipótesis de que la neumonía por SARS-CoV-2 puede causar fibrosis pulmonar idiopática (FPI), ya observada en otras patologías víricas de similares características.

La FPI es un tipo de neumonía crónica que afecta generalmente a adultos mayores de 50 años, con una incidencia de 4,6-7,4 casos/100.000 (por lo que se considera como una enfermedad rara).

En todos los casos, tanto en las formas familiares como en las esporádicas, la expectativa de vida media no supera los 3-5 años desde el diagnóstico y en España, el número de pacientes con FPI se sitúa entre 8.000 y 12.000.

Las alteraciones genéticas más relevantes en la predisposición y evolución de la enfermedad son las mutaciones de los genes que mantienen la longitud de los telómeros (secuencias repetitivas de ADN no codificante del cromosoma que protegen de cualquier daño y se acortan cada vez que una célula se divide).

En el marco de estos hallazgos, el actual estudio evaluará los posibles cambios en la longitud de los telómeros y la función mitocondrial en leucocitos procedentes de sangre periférica en los mismos pacientes del estudio del doctor Signes-Costa ingresados con neumonía bilateral causada por SARS-CoV-2, mediante determinaciones tras el alta hospitalaria y tras 26 semanas de evolución posterior en el domicilio.

Participarán los servicios de Neumología que han atendido a pacientes con neumonía por SARS-CoV-2 en distintos hospitales españoles, para el estudio se utilizarán muestras sanguíneas de los pacientes analizadas en el biobanco de INCLIVA y para la determinación de las proteínas mitocondriales participará la plataforma PROTEOmAb.