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La inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en España ha crecido ligeramente durante los últimos años, pero el país pierde peso en Europa y la brecha respecto al esfuerzo medio que los países europeos hacen en esta materia se agranda, según el informe anual de la Fundación Cotec.

La inversión en I+D+i en España ascendió a 14.052 millones en el año 2017 -último ejercicio del que se tienen datos cerrados- , lo que supone un 6 por ciento de subida con respecto al ejercicio anterior, que crece por tercer año consecutivo; son ligeros avances, pero no suficientes para recuperar la posición previa a la crisis, algo que sí han hecho ya la mayoría de los países europeos.

Los datos se ponen de relieve en el informe anual de la Fundación Cotec, que se ha presentado este miércoles en Madrid en un acto al que han asistido la presidenta de esta organización, Cristina Garmendia, la presidenta del Congreso, Maritxell Batet, y la ministra de Economía y Empresa en funciones, Nadia Calviño.

El gasto en I+D+i ganó peso en el conjunto de la estructura productiva española -en el año 2017- por primera vez en siete años y se situó en el 1,20 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), lo que ha sido interpretado por la Fundación Cotec como un síntoma de que la recuperación económica ha empezado a trasladarse a la investigación y el desarrollo.

Pero constata también que el objetivo de alcanzar el 2 por ciento de la inversión en I+D+i sobre el PIB en el año 2020 es un objetivo "imposible de lograr en la práctica".

Ni el sector público ni el privado reducen las diferencias con la UE, según revela el informe de Cotec, que pone de manifiesto que el "descuelgue" español respecto a Europa (y sobre todo respecto a los países que lideran este ámbito, como Alemania, Reino Unido o Francia) coincide además con el despegue de la inversión en I+D+i en los países asiáticos más pujantes, con China a la cabeza.

La inversión del sector privado acumuló en 2017 tres años de crecimiento, pero la apuesta de las empresas europeas por la investigación y el desarrollo duplica a la de las españolas.

La actividad en los centros públicos de investigación y en las universidades contribuyó muy poco a la recuperación de la I+D en 2017, según el estudio de Cotec, que apunta que el aumento de los recursos destinados a este campo en el ámbito público se mantuvo por debajo del crecimiento de la economía.

Persisten además los desequilibrios "endémicos" en educación en España, donde la tasa de abandono escolar prematuro es muy elevada (la segunda más alta de la UE) y los niveles de formación están muy polarizados, con muchas personas muy bien formadas y muchas muy poco formadas, pero pocas con niveles intermedios.

El alto número de graduados universitarios y de los que se inclinan además por las ciencias, la tecnología o las ingenierías podría garantizar en España la disponibilidad de líderes potenciales para la innovación, "pero desafortunadamente el mercado de trabajo español no está en disposición de absorber las cualificaciones de los titulados superiores".

Por comunidades, el comportamiento es muy similar al del conjunto del país, y en la mayoría de los territorios no se han superado los niveles de inversión previos a la crisis; sólo Murcia y Baleares han superado sus registros históricos de inversión en I+D+i, mientras que Cantabria, Extremadura y Asturias son las que más han retrocedido, y el País Vasco, Navarra, Madrid y Cataluña hacen una inversión en I+D+i superior a la media.

El informe de Cotec evidencia además la escasa colaboración publico-privada, ya que el sector público financia casi el 90 por ciento de la inversión en I+D del sector de la enseñanza superior, y también el bajo nivel de ejecución presupuestaria, porque en 2018 uno de cada dos euros destinados a estas políticas no llegó a gastarse.