EFENoemí G. Gómez Madrid

Todo empezó con un mensaje en Twitter. José Manuel Bautista, catedrático de biología molecular en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), escribió el 14 de marzo sobre la posibilidad de que los investigadores con equipos PCR realizasen también test para detectar el SARS-CoV-2. Esto ya es una realidad.

Bautista, que aquel día en un hilo de mensajes dirigidos al ministro de Sanidad, Salvador Illa, admitía que implementar la idea podría ser complicado, relata a Efe que la respuesta de la comunidad científica fue inmediata: en estos momentos hay implicados siete laboratorios madrileños y se han puesto en contacto con él centros de investigación de otras comunidades e, incluso, del extranjero.

"Esto es una demostración de lo que un ejército de científicos puede hacer unido".

Ahora, apunta, están centrados en la detección del coronavirus en las personas mayores: en este colectivo las tasas de susceptibilidad y mortalidad son altas y es fundamental saber quién es portador de este virus para implementar las acciones correctas de aislamiento.

PREGUNTA: ¿Cuántos laboratorios e investigadores están implicados en esta iniciativa?

RESPUESTA: En estos momentos siete laboratorios y aproximadamente unos 60 investigadores, pero tratamos de escalar las capacidades con lo que incrementaríamos tanto el número de laboratorios como de investigadores. Hay limitaciones en suministros que nos impiden tener más laboratorios implicados.

En esta red participa también una empresa 'spin-off' de la universidad, Innovavet, y un centro de investigación de nuestro campus, el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat). Además, de forma esencial, el Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (Visavet), de la propia universidad, que está centralizando la gestión de las muestras y posee un laboratorio de contención biológica que proporciona la bioseguridad necesaria.

P: ¿Cómo nació esta iniciativa?

R: Nace el 14 de marzo a partir de un hilo de tuits en el que indicaba la necesidad de colaborar en la detección del virus y que se lo dirigía al Ministro de Sanidad. En esos mensajes indicaba que, aunque podía ser complicado implementarlo, hay muchos laboratorios de investigación en universidades y centros públicos de investigación que en una situación de emergencia podrían ayudar al diagnóstico del coronavirus con sus equipamientos y con personal preparado.

A partir de ese momento hubo un gran apoyo por parte de investigadores de mi universidad y de muchas otras; es imprescindible que las iniciativas que nacen desde abajo puedan ser apoyadas por tu propia institución, y en este caso lo ha sido.

P: ¿Cuándo empezaron a hacer estos test?

R: El día 26 de marzo: 12 días después de que naciera la idea.

P: ¿Por qué hay laboratorios que tienen estos equipos, para qué se utilizan habitualmente?

R: Es un equipamiento muy habitual en laboratorios de investigación biomédica. Se utilizan para muchos tipos de análisis dónde interesa detectar genes. Es decir, cualquier tipo de identificación genética, tanto de seres humanos y de sus enfermedades genéticas como de organismos patógenos, o de cómo expresan sus genes unos y otros.

P: ¿Por qué es importante extender las pruebas para detectar coronavirus?

R: La gran heterogeneidad de síntomas clínicos e incluso ausencia de los mismos en las personas infectadas hace que la diseminación de la enfermedad pase desapercibida y de forma silenciosa hasta que encuentra gente de mayor susceptibilidad, poniendo en peligro la vida.

Es muy importante saber quién está siendo portador del virus, quién está libre de él y quién lo ha eliminado. Estas pruebas permiten realizar la gestión del aislamiento en los colectivos.

P: Están centrados en residencias de mayores. ¿Cuántas pruebas hacen al día?

R: La Comunidad de Madrid coordina las muestras que nos llegan y estamos realizando unas 500 pruebas diarias. Los resultados se pasan directamente a los responsables de las residencias para la gestión de los residentes y empleados.

P: ¿Por qué es importante hacer test en las residencias de mayores?

R: Hay residencias con un 50 % de positivos, algunos de ellos sin síntomas aparentes. Es urgente poder gestionar el sistema de aislamiento de unos casos y otros para romper la cadena de contagio silencioso.

P: ¿Cuánto tardan los resultados? ¿Hay manera de reducir los tiempos?

R: Aproximadamente 24 horas. Es difícil reducir los tiempos, pues es un proceso muy laborioso y requiere de medidas de bioseguridad para evitar contagios en el personal que impiden acelerar algunos de estos procedimientos.

P: Esta iniciativa se ha hecho en la UCM, pero ¿están en contacto con otros centros para extenderla?

R: Se han comunicado conmigo de otras universidades próximas y de otras comunidades, pero también del extranjero. Asimismo, centros del CSIC. A todos les animo a buscar apoyo institucional, en sus rectores y directores, y que demuestren que en tiempos difíciles y de emergencia sanitaria los científicos pueden colaborar y ayudar mucho y bien.

P: Parece que iniciativas como esta ponen de manifiesto que no hay fronteras en la ciencia, ¿es así?

R: Absolutamente. Se han roto barreras de grupos, de información científica, de material, de equipamientos. Todo se comparte. Nada es de nadie, es de todos. Es un espíritu de fraternidad científica en tiempos de crisis y de necesidad.

P: En una situación en la que se pide prisa a la ciencia para que aporte soluciones, ¿sigue siendo necesaria la investigación básica?

R: Todos los laboratorios que participan son de investigación básica. Si no estuviesen ahí, no solamente no aportarían conocimientos esenciales para avanzar en el conocimiento que al final llega a ser aplicado, sino que tampoco estarían aquí ahora mismo para suministrar un trabajo cuidadoso, eficaz, milimétrico, intelectual y desinteresado, que es absolutamente necesario.

Mantener la calma, reflexionar y trazar objetivos alcanzables es lo que enseña la ciencia básica. Es lo que estamos aplicando al realizar esta iniciativa de urgencia.

P: ¿La ciencia puede acortar sus tiempos para buscar una respuesta?

R: Cuando se une intelectos por una causa común, como es ahora en esta pandemia, sin duda se acortan tiempos y se aporta soluciones. Pronto habrá vacunas, sistemas de diagnóstico novedosos y medicamentos que combatan este virus. Esto es una demostración de lo que un ejército de científicos puede hacer unido. EFEfuturo