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La disciplina, y sobre todo el autocontrol, es la mejor herramienta para asegurar el "bienestar digital" y evitar el uso excesivo y abusivo de las nuevas tecnologías, como los teléfonos móviles o las tabletas, e incluso que esa utilización acabe degenerando en una adicción.

Vivir la vida, no retransmitirla; poner límites a la cantidad de tiempo que se pasa delante de los teléfonos o las tabletas; o no atender a dos pantallas a la vez son los consejos de educadores, psicólogos y empresas, que inciden también en que no se puede renegar de internet y de los aspectos positivos de la red y la conectividad.

Especialistas de diferentes ámbitos han participado en una jornada sobre "Ciudadanía Conectada", convocados por "PantallasAmigas", una iniciativa que cumple ahora quince años y que surgió para promover el uso seguro y saludable de internet y otras tecnologías de la información y la comunicación.

Los ponentes han debatido sobre cómo el uso continuado y abusivo de teléfonos móviles, redes sociales, internet, videojuegos, e incluso las apuestas y juegos de azar, pueden llegar a ser una verdadera amenaza para la salud y el bienestar de las sociedades.

Así, durante la jornada se ha hablado de la "adicción al like", de la necesidad de sentirse aprobado y apreciado a través de las redes o de la dependencia del móvil para comprobar si han entrado correos o mensajes de "WhatsApp", pero también de cómo internet ha contribuido a superar estereotipos de género o edad, conecta a personas y favorece la difusión del conocimiento.

Evitar la "viralización" de vídeos humillantes

La directora de la Agencia Española de Protección de Datos, Mar España, ha centrado su intervención en los riesgos que entrañan las redes y en los esfuerzos que está haciendo este organismo para frenar la "viralización" de vídeos humillantes, especialmente los que incluyen violencia o acoso (sexual, laboral o escolar).

Mar España ha recordado que la Agencia ha puesto en marcha un canal prioritario para retirar de las redes con la mayor celeridad posible ese tipo de vídeos y se ha referido a la responsabilidad individual de cada usuario al compartir y reenviar ese tipo de imágenes, una responsabilidad que puede acarrear consecuencias penales, administrativas y penales.

Ana Estévez, doctora en psicología en la Universidad de Deusto, se ha referido a los estudios que apuntan que las redes sociales pueden llegar a generar ansiedad y necesidades "incontroladas" y ha incidido en que éstas basan su existencia en la necesidad que las personas tienen de sentirse queridas y apreciadas.

Pero a su juicio, muchas personas, y especialmente los jóvenes, se están exponiendo "mucho" por conseguir un "like", cuando en la mayoría de los casos esos "me gusta" se pinchan solo por compromiso y por conseguir reciprocidad.

Internet, una nueva forma de socializar

Antonio Vargas, responsable de Políticas Públicas de Google en España, ha reconocido muchos de los riesgos asociados a internet, pero ha insistido en poner en valor sus aspectos más positivos y ha señalado que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han contribuido también a alcanzar mayores cotas de bienestar.

Frente a quienes hacen un mal uso del móvil o internet (mientras conversan, emplean muchas horas en juegos o atienden a dos pantallas simultáneamente), Antonio Vargas ha asegurado que gracias a internet la gente lee más, aprende con las aplicaciones educativas y tutoriales e incorpora hábitos de vida más saludables.

La psicóloga social Dolors Reig ha subrayado que internet ha cambiado la forma de socializar y en la importancia de la formación y la educación para utilizarla de una forma adecuada, pero ha subrayado la gran cantidad de aspectos positivos que están asociados a la red; "internet es ahora la plaza del pueblo", ha manifestado.

La jornada "Ciudadanía Conectada" se ha celebrado en el Campus Google de Madrid, y a lo largo de la mañana la artista Lyona ha hecho un acompañamiento gráfico y ha plasmado en ilustraciones los debates y las interrogantes que los ponentes dejaban sobre la mesa. EFE