EFEBruselas

Los ministros de Ciencia de los países de la Unión Europea (UE) llamaron este viernes a acabar con la precariedad laboral de los científicos europeos, agravada por la pandemia de covid-19 y más pronunciada entre las mujeres, que sufren "barreras específicas adicionales".

Las conclusiones aprobadas por el Consejo de la UE tras un consejo de ministros del ramo llaman a "crear mecanismos" que remedien "la tendencia creciente hacia la precariedad del empleo en el mundo académico, la pérdida de talento y la reducción de la seguridad laboral en muchos países".

Según indicó el Consejo en un comunicado, piden también que se promueva en el área de la investigación "un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal y un entorno propicio para la familia como parte de las perspectivas profesionales, incluidas las disposiciones relativas al cuidado de los niños y la escolarización, las interrupciones profesionales, la licencia parental y las oportunidades de doble carrera".

Los Estados miembros de la UE subrayan, además, la "necesidad de invertir en sistemas de investigación nacionales y locales y crear condiciones de trabajo adecuadas y justas para el desarrollo profesional, con vistas a eliminar uno de los principales impulsores de los desequilibrios en los flujos dentro y fuera del mercado interior".

Reconocen los beneficios de la "circulación de cerebros" en el espacio europeo y señalan que esta "depende de unas condiciones marco adecuadas, carreras de investigación atractivas e interoperables y la calidad y el atractivo generales del sistema de investigación".

Y piden además que ese flujo de académicos no contribuya a una fuga de cerebros de países europeos con menos renta per cápita a otros con mayor potencia económica, cono tradicionalmente critican Estados miembros del este como Rumanía o Bulgaria.

"Los flujos desiguales de investigadores y la circulación de cerebros deben abordarse no solo a nivel nacional, sino también a nivel europeo a través de medidas e instrumentos políticos", subraya el Consejo, que pide a la Comisión que desarrolle "instrumentos" para ello.

Según el ministro portugués de Ciencia y Tecnología, Manuel Heitor, cuyo país ejerce este semestre la presidencia rotatoria del Consejo, las conclusiones "marcan un primer paso para hacer que las carreras de investigación en Europa sean más atractivas y sostenibles y permitir que la circulación de cerebros se convierta en una realidad".