EFECartagena

El Buque de Investigación Oceanográfica Hespérides ha atracado esta tarde en el muelle Juan de Borbón del Arsenal de Cartagena, con lo que ha puesto punto final a su vigésimo sexta campaña antártica iniciada el 16 de diciembre pasado y en la que ha recorrido 22.000 millas.

El acto estuvo presidido por el almirante de Acción Marítima, vicealmirante Juan Luis Sobrino Pérez-Crespo, y contó con una nutrida representación de familiares que esperaban impacientes la llegada de sus seres queridos.

El comandante del Hespérides, el capitán de fragata Tomás Cordón, ha destacado que durante la campaña se han navegado 22.000 millas, distancia equivalente a una vuelta al mundo, 4.500 de ellas en la Antártida, y ha cruzado cuatro veces el Mar de Hoces.

También ha resaltado que se ha alcanzado la latitud más austral lograda en navegación por un buque de la Armada, los 71 grados 20 minutos Sur.

En cuanto al brote de covid vivido en el barco, Cordón ha comentado que les obligó a atracar en el puerto de Ushuaia (Argentina) hasta en tres ocasiones, lo que afectó al desarrollo de una campaña oceanográfica y dos terrestres.

No obstante, ha asegurado que todos los casos de coronavirus fueron leves y que el buque venía muy preparado médicamente desde España, contando los tripulantes con la tercera dosis de refuerzo.

El comandante de la nave se ha mostrado orgulloso por haber contribuido a que científicos españoles y extranjeros hayan podido desarrollar sus proyectos de investigación.

El acto, amenizado por la banda de música de Infantería de Marina, vivió emocionantes escenas de reencuentro como la protagonizada por una tripulante del barco, llamada Laura, a la que esperaban con dos pancartas su hija y su hijo acompañados por su abuela y un nutrido grupo de vecinos y amigos. Lo que no se esperaba Laura, que vive en Cartagena, es que su madre, Encarna, conocida como Espi, había venido a recibirla desde San Fernando (Cádiz), en un reencuentro lleno de besos y abrazos.

Una pancarta dando la bienvenida a un superpapá esperaba a César Salazar, timonel del Hespérides, a quien aguardaban su esposa Mari Ángeles y sus dos hijos, niño y niña, que reconocieron que lo habían echado "un montón de menos".

César, nacido en Colombia, se enroló hace quince años en la Armada española y esta era su primera misión en el Hespérides. Ha calificado de "increíble" la experiencia vivida y ha asegurado que el hielo le da más respeto que el covid.

"Estábamos muy preparados y casi era peor pensar lo que podía encontrarme aquí al regresar", ha comentado Salazar, que se ha mantenido conectado con su familia gracias al whatsapp.

Tras haber cerrado las bases antárticas de cara al invierno austral, en el tránsito de regreso a España, el buque ha completado sus tareas de apoyo a la ciencia mediante la ejecución del proyecto oceanográfico Pyrowind.

Una vez finalizada la campaña antártica, el Hespérides zarpará de nuevo el 26 de mayo para comenzar la Campaña ZEEE-22 en aguas del Mediterráneo, que concluirá el 24 de junio.

A bordo del “Hespérides” se han desarrollado tres proyectos científicos de diversas disciplinas en los que han participado 63 personas, se ha dado apoyo logístico a las Bases Antárticas Españolas “Juan Carlos I” y “Gabriel de Castilla” y se ha facilitado la movilidad en la zona Antártica a veintisiete proyectos y series temporales terrestres.

En total, por el buque han pasado 178 científicos y técnicos de quince nacionalidades.