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El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) lidera la coordinación de estudios virológicos sobre la COVID-19 dentro de la red europea multidisciplinar para la investigación, prevención y control de esta enfermedad.

Esta coordinación se realiza a través del proyecto I-MOVE-COVID-19, incluido en la convocatoria exprés del programa de investigación e innovación de la Unión Europea, Horizonte 2020, que la Comisión Europea ha lanzado para investigar diferentes aspectos del virus SARS-CoV-2.

Cómo se comporta el coronavirus

Algunos objetivos de I-MOVE son mejorar el conocimiento de cómo se comporta el coronavirus; concretar datos sobre incidencia, factores de riesgo y letalidad por edad y grupos de riesgo; secuenciar el genoma del virus de diferentes regiones, medir la eficacia de posibles vacunas o generar infraestructuras que permitan la rápida detección de epidemias similares.

En I-MOVE, que coordina el programa francés EPICONCEPT, participarán los Centros Nacionales de Microbiología (CNM) y Epidemiología (CNE) del ISCIII junto al Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra, informa el Ministerio de Ciencia e Innovación en un comunicado.

El ISCIII, que recibirá 210 000 euros, será miembro del Comité científico directivo y del Consejo ejecutivo de I-MOVE, y ayudará en la construcción de una red europea multidisciplinar para investigación, prevención y control de la COVID-19.

Los investigadores principales del ISCIII en dicho proyecto son Inmaculada Casas y Francisco Pozo, del CNM, y Amparo Larrauri del CNE.

El proyecto está dividido en cuatro paquetes de trabajo dedicados a la gestión, la coordinación científica y la comunicación; las redes centinelas en atención primaria; las redes hospitalarias y el último sobre los estudios combinados virológicos y epidemiológicos.

Herramientas y protocolos

El ISCIII coordinará los objetivos virológicos planteados y aportará datos del sistema centinela de vigilancia nacional en atención primaria e información de dos hospitales, agrega la nota.

El proyecto se divide en tres fases. En la primera, que se extenderá durante uno o dos meses, se pondrán a punto las herramientas, protocolos y desarrollos de los cuatro paquetes de trabajo.

La segunda, cuya duración dependerá de la situación epidemiológica, activará y desarrollará los sistemas de vigilancia en atención primaria y hospitalaria, y comenzará los estudios clínicos, virológicos y epidemiológicos según la información obtenida.

La tercera fase analizará la sostenibilidad del proyecto y la necesidad de financiación extra, evaluará la labor de los sistemas de vigilancia y de los ensayos, y revisará los protocolos generados y desarrollados para aplicarlos a futuras epidemias.

I-MOVE trabaja con información obtenida de pacientes de todos los países participantes con síntomas compatibles con la COVID-19 y problemas respiratorios, con casos confirmados y sospechosos, tanto de atención primaria como de los hospitales.

Los equipos están formados por clínicos, virólogos, epidemiólogos, matemáticos, inmunólogos, entre otros profesionales, que tienen experiencia previa en investigación, manejo y vigilancia de otras enfermedades transmisibles y epidemias.

Bioinformática

El CNM liderará la coordinación de los resultados virológicos y aquellas tareas relacionadas con el análisis de los virus en los cuatro paquetes de trabajo, además de coordinar el aislamiento y secuenciación de los virus extraídos de casos positivos, una tarea cuya duración de estima en un año.

El proyecto destaca el valor de los servicios científicos del CNM en labores como bioinformática y secuenciación genómica, además de contar con un laboratorio con nivel 3 de bioseguridad.

Del CNE, se destaca su labor de coordinación epidemiológica nacional de enfermedades transmisibles como la gripe; su experiencia de trabajo conjunto con organismos europeos e internacionales y su capacidad para gestionar e interpretar datos procedentes de diferentes sistemas de información y vigilancia. EFEfuturo