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Nacieron a finales del siglo XX o al principio del XXI y hoy están muy preocupados por la polarización política y social, aunque dan prioridad a las redes sociales sobre los medios de comunicación más tradicionales como fuente principal de información.

Así se pone de relieve en un estudio sociológico que han realizado expertos de la Universidad Complutense de Madrid y de la consultora de comunicación Torres y Carrera para analizar cómo afecta a esa generación de jóvenes la proliferación de los bulos y la tensión social.

Los responsables de este trabajo sociológico, que han comparecido hoy en rueda de prensa, han comprobado la visión pesimista que tienen los jóvenes sobre su futuro y que están además convencidos de que los bulos y la polarización política van a seguir creciendo y desencadenando una mayor tensión social.

La iniciativa de profundizar en cómo las noticias falsas están determinando esa polarización surgió tras la publicación, el pasado mes de marzo, de un estudio demoscópico que reveló que el 82 por ciento de los jóvenes entre 16 y 24 años utilizan las redes sociales como fuente principal de información, que al 36,4 por ciento de los encuestados no les preocupa si lo que están leyendo es falso o que a la mitad no les interesa lo que ocurre en el mundo.

La citada consultora y la Universidad Complutense de Madrid iniciaron el pasado año una investigación sobre las noticias falsas con una iniciativa, que llamaron "Proyecto Culebras", en la que analizaron cuatro bulos lanzados a través de las redes sociales durante el verano y la "vida útil" que tuvieron esas falsedades y su impacto sobre la "generación Z".

Laura Torres, representante de la consultora, ha expuesto hoy durante la rueda de prensa que aunque los jóvenes sí reconocen que usan las redes sociales como fuente principal de información, no se ven reflejados por los resultados de la encuesta que les radiografiaba como desinteresados por las noticias falsas o por lo que ocurre en el mundo.

Ha incidido en que los jóvenes que han participado en los talleres y en el estudio han demostrado una gran sensibilización por los problemas sociales que les rodean y por no contribuir a la difusión de los bulos.

El vicedecano de Estudiantes y Comunicación de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, Cristóbal Fernández, ha subrayado que los jóvenes están convencidos de que los bulos van a seguir propagándose en el futuro, pero también del papel que la formación y la educación tienen que desempeñar para fomentar el espíritu crítico como una de las herramientas claves para combatir la desinformación.

A diferencia de los "milenial" -nacidos en las dos últimas décadas del siglo XX- y de los adultos, los jóvenes de la "generación Z" son los únicos que no muestran una desconfianza total hacia las redes sociales, según el estudio, que concluye además no existe esa "apatía informativa" con la que muchas veces se etiqueta a los más jóvenes, aunque sí que éstos no separan el consumo de los contenidos de entretenimiento de los puramente informativos.

Aunque son los verdaderos "nativos digitales", los jóvenes de la "generación Z" son también muy vulnerables a la "infodemia" y a las noticias falsas, y el interés que muestran por la actualidad suele estar además determinado por los asuntos que son "tendencia" en las redes sociales cada día.

El estudio, según han expuesto hoy los responsables de la consultora y de la Universidad, pone de relieve que los jóvenes de esta generación son "muy políticos", que carecen de las herramientas necesarias para tener una visión de la realidad más global y que están muy comprometidos en la lucha contra las noticias falsas.

Ángel Rubio, vicedecano de Calidad e Innovación Docente de la Facultad de Ciencias de la Información, ha subrayado además las críticas que estos jóvenes hacen a la educación primaria y secundaria, al considerar que no fomenta suficientemente su espíritu crítico y depositan un alto grado de confianza en la educación superior.