EFESanta Cruz de Tenerife

El Gran Telescopio Canarias, situado en La Palma, ha obtenido un espectro del primer cometa interestelar y ha podido comprobar que este objeto tiene una composición similar a los cometas del sistema solar, ha informado este sábado el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

La imagen fue tomada en la madrugada del 13 de septiembre por los miembros del grupo de sistema solar del IAC, integrado por Julia de León, Miquel Serra-Ricart y Javier Licandro, junto con el de la Universidad Complutense Madrid, formado por Carlos Raúl de la Fuente Marcos.

Los científicos obtuvieron espectros del cometa C/2019 Q4 (Borisov) utilizando el instrumento OSIRIS en el Gran Telescopio Canarias (GTC), de 10,4 metros de diámetro.

La observación no fue sencilla, ya que actualmente el objeto se encuentra cerca del Sol al amanecer y a muy baja altura, ha detallado el IAC.

No obstante, las observaciones pudieron hacerse gracias a las "excelentes condiciones atmosféricas" de los observatorios de Canarias y a la pericia del equipo de soportes del GTC.

Según indica Miquel Serra Ricart, "la imagen de C/2019 Q4 muestra que se trata de un objeto de apariencia cometaria, con coma y cola bien definidas".

Por otra parte, Julia de León concluye que "el espectro del objeto es del mismo tipo que el que muestran los cometas de nuestro sistema solar, lo que claramente indica que tiene una composición similar".

Rocas de hielo y polvo

Los cometas están compuestos por hielo y polvo, que se han formado en la parte externa del disco planetario, allí donde el agua está congelada debido a las bajas temperaturas reinantes.

Según el IAC, son restos de los materiales que dieron lugar a los planetas gigantes que nunca llegaron a incorporarse en dichos planetas.

El cometa observado, que fue descubierto el 30 de agosto de 2019 por G. Borisov desde el Observatorio Astrofísico de Crimea, se mueve en una trayectoria claramente hiperbólica y se está acercando al sol a gran velocidad.

La nota ha destacado que el cometa pasará por la cercanía del sol antes de final de año para luego alejarse y no volver nunca más.

Para Javier Licandro, los resultados de este trabajo "muestran claramente que los cometas en otras estrellas son similares y se han formado mediante procesos parecidos a los que actuaron en nuestro sistema solar".