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El primer pico de la pandemia no fue nada fácil para los profesionales de enfermería de las Unidades de Cuidados Críticos (UCC) y de los servicios de urgencias de los hospitales: el 37,5% de ellos trabajó con miedo al contagio y el 44,9% tuvo dificultades para manejar sus emociones, según un estudio realizado en 26 hospitales madrileños.

La encuesta, en la que participaron 662 enfermeras y enfermeros de las UCC y los servicios de urgencias, se ha publicado en la revista Intensive and Critical Care Nursing.

"Los enfermeros y enfermeras de urgencias y cuidados críticos se sintieron inseguros por miedo a contagiarse y contagiar a sus familiares. Además, experimentaron un aumento importante de la carga de trabajo bajo condiciones estresantes y de precariedad de recursos humanos y materiales", afirman las autoras del trabajo, del Departamento de Enfermería de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).

Estas condiciones hicieron que los profesionales de enfermería tuvieran dificultades para atender las necesidades de los pacientes, "especialmente las psicoemocionales", detallan.

Indicaciones para afrontar la segunda fase

No obstante, los resultados de este trabajo aportan "importantes indicaciones" para afrontar la segunda fase de la pandemia y trazar las estrategias para el futuro, según las autoras.

Para hacer el estudio, que se realizó en la primera quincena de abril, 662 profesionales de la enfermería de cuidados críticos y de urgencias de 26 hospitales públicos de Madrid contestaron a las preguntas de un cuestionario (incluido en un código QR) difundido a través de las redes sociales y redes informales y distribuido por la plataforma SurveyMonkey.

Los participantes fueron en su mayoría mujeres (87,4%) entre 26 y 45 años (69,1%), y más de la mitad contaba con más de 10 años de experiencia profesional.

Un 38,2% prestaba cuidados a pacientes con Covid-19 en servicios de urgencia, y el resto en unidades de cuidados críticos (entre estos, un tercio reconocía llevar trabajando en cuidados críticos menos de un mes).

Además, el 876% de las participantes no había recibido formación para el cuidado de personas infectadas por Covid-19, y casi la mitad de ellas tenía personas dependientes a su cargo.

Una ratio enfermero-paciente excesiva

Los enfermeros de cuidados críticos con pacientes de covid-19 consideraron que disponían de equipos de protección adecuados, pero que la ratio enfermero-paciente era excesiva, sobre todo en las urgencias.

Sobre la toma de decisiones, los enfermeros de cuidados críticos ejercieron una mayor autonomía en la gestión clínica y en la administración de fármacos a pacientes Covid-19, y señalaron una mejor percepción del trabajo en equipo, con una muy buena relación entre los profesionales médicos y de enfermería.

"Los enfermeros y enfermeras de este estudio pueden ser considerados población vulnerable por la sobreexposición a la Covid-19 en su entorno laboral, y susceptibles de desarrollar problemas psicoemocionales a corto y medio plazo que deben ser tenidos en cuenta por el sistema de salud", advierten las autoras del trabajo.