Noemí G. Gómez | EFEMadrid

En las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas siguen faltando mujeres, y por eso es necesario "derribar barreras" que, en su mayoría, son culturales, afirma la vulcanóloga y astrónoma brasileña de la NASA Rosaly Lopes.

Y la mejor manera de tumbar estas barreras es a través de referentes: "Es muy importante hacer ver a las niñas y adolescentes que las mujeres trabajan en carreras STEM (siglas en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y que tienen éxito".

"Si ellas pueden yo también puedo", ese es el mensaje que Lopes pensó en su día cuando era pequeña y ese es el que hay que trasladar hoy a las niñas, asegura esta experta en geología de planetas.

Lopes relata en una entrevista con Efe que la primera vez que oyó hablar del espacio fue muy joven, con tres o cuatro años, cuando el cosmonauta soviético Yuri Gagarin se convirtió en el primer humano en viajar al espacio: "No sabía lo que era el espacio, tampoco lo que era un ruso, pero sí sabía que yo quería hacer lo mismo".

Frances Northcutt en un periódico brasileño

Quería ser astronauta pero la realidad de aquel momento, incluidos problemas de vista, pesaron más. Y entonces leyó en un periódico brasileño una noticia sobre Frances Northcutt, una matemática e ingeniera de la NASA cuyos cálculos fueron claves, entre otros, para traer de regreso a la tripulación del Apolo 13 que tuvo que abortar la misión por una explosión en un tanque de oxígeno.


 

El artículo venía acompañado de una foto del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston (Texas, EEUU) en la que "Poppy", como se conoce a Northcutt, era de las pocas mujeres en la sala.

"Recorté ese artículo y pensé: si ella puede hacerlo yo también puedo", narra Lopes, quien hace unos meses conoció en Los Ángeles a Poppy, convertida ahora en abogada experta en derechos de mujeres.

A las niñas les diría que la ciencia es exploración: "Me fascina la exploración y me gusta ser una exploradora en la Tierra, pero también en otros planetas" -Lopes es experta en volcanes de Titán, una de las lunas de Saturno, y en Ío, una de las lunas de Júpiter-.

"Es emocionante saber que no estás haciendo el mismo trabajo todos los días, que las cosas cambian. Pero al final de la jornada todos necesitamos hacer cosas que nos apasionen, así que lo que más les digo a las chicas es que sigan su sueño", resume esta científica, para quien las cosas están cambiando y cambiarán más.

Igualdad en las escuelas

Ahora hay, dice, un "gran empuje" por la igualdad en muchos lugares del mundo. Este comienza en las escuelas, con los maestros alentando a las niñas a estudiar ciencia o lo que ellas estén interesadas, y en las familias; por eso, es más importante lo que se comente en estos entornos porque "no creo que las jóvenes escuchen demasiado a los políticos".

Lopes colaboró en la misión Galileo de la NASA que exploró Júpiter y sus lunas y descubrió decenas de volcanes en el satélite Ío; de hecho, tiene un récord Guinness como la persona que ha descubierto un mayor número de volcanes, 71 activos en la luna Ío.

Para esta investigadora, si bien hay diferencias entre los volcanes terrestres y los de estas lunas, estudiar los procesos geológicos en "otros mundos" ayuda a entender la formación y funcionamiento de nuestro planeta, pero también al revés: "No se pueden entender los volcanes de otros mundos si no se comprenden los de aquí".

En 2002 se incorporó en el proyecto Cassini para estudiar Titán, la luna más grande de Saturno, en la que el metano en estado líquido crea lagos y cañones y los vientos forman dunas en su superficie helada.

En la actualidad analiza los datos recogidos por Cassini -la misión terminó en 2017-, centrada sobre todo en las posibilidades de habitabilidad de Titán: si encontramos algo así en el Sistema Solar sería fantástico porque nos diría mucho de cómo se originó la vida en la Tierra; este es uno de los grandes objetivos de la NASA y de la Agencia Espacial Europea. EFEfuturo