EFEBurgos

Las aves no solo fueron aprovechadas como alimento sino también por sus plumas durante el Pleistoceno medio, hace más de 300.000 años, según un estudio liderado por la investigadora del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (CENIEH) Ruth Blasco.

Los resultados de este estudio, llevado a cabo en el yacimiento israelí de Qesem Cave y publicado en la revista Journal of Human Evolution, sugieren que la explotación aviar no se limitó sólo a la alimentación, ya sea como complemento a la dieta o como recurso ocasional, sino también al posible uso de plumas con una finalidad no nutricional.

Los científicos que han participado en esta investigación, de la Universidad de Tel Aviv en Israel, la Universitat Rovira i Virgili, el IPHES de Tarragona y el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont de Barcelona, concluyen que hubo una combinación entre el aspecto dietético y simbólico de las aves como característica del nuevo modo de adaptación que supuso este complejo cultural del Pleistoceno medio en el Próximo Oriente”.

Mordeduras humanas

La manipulación humana de las aves halladas en el yacimiento israelí de Qesem Cave viene determinada por la identificación de marcas de corte, fracturas por flexión y mordeduras humanas en los huesos de las alas de cisne, de paloma, de cuervo y de estornino.

A pesar de ser especies radicalmente distintas, las modificaciones que presentan algunos de los huesos podrían relacionarse con aspectos que van más allá del nutricional.

En el caso del cuervo, las marcas de corte se sitúan en la parte distal del cúbito y podrían estar relacionadas con el desplumado.

A nivel experimental se ha comprobado que esta zona del hueso suele ser contactada con la herramienta durante el desarrollo de esta actividad, ya que apenas hay masa muscular asociada a este hueso.

Plumas largas y estrechas

Destaca más en el estudio el carpometacarpo, un hueso del ala de cisne, ya que es el elemento que presenta mayor número de incisiones y aserrados del conjunto, lo que denota una insistencia en el procesado de esta parte del ala.

Las plumas de esta zona del ala son especialmente largas y estrechas, y su peculiaridad es que están fuertemente adheridas tanto al carpometacarpo como a las falanges, produciendo una elevada dificultad en su extracción.

Dentro del debate sobre el uso de pequeños animales en esa época, las aves ocupan un lugar destacado no solo debido a su pequeño tamaño o a las dificultades que implica su captura sino también por su posible papel simbólico en relación con los recursos no nutricionales que proporcionan. EFEfuturo