EFEBarcelona

Investigadores del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC) han descubierto que las esponjas marinas retiran cerca de 48 millones de toneladas de silicio al año del mar, contribuyendo así de manera importante a uno de los ciclos biogeoquímicos fundamentales del océano: el de este elemento químico.

Hasta ahora se pensaba que eran las diatomeas -una microalga- las principales encargadas de modular los niveles de silicio en el océano y de mantener el ciclo en equilibrio, es decir, conseguir que la cantidad de silicio disuelto que entra cada año en el océano sea equivalente a la que sale.

La salida de silicio del océano se produce principalmente cuando los esqueletos de las diatomeas muertas se van enterrando en los sedimentos marinos.

 

Ciclo del silicio

Sin embargo, el estudio del CEAB-CSIC, liderado por el investigador Manuel Maldonado, ha descubierto que, a parte de las diatomeas, otros organismos están desempeñando un papel importante en el enterramiento de silicio en el mar: las esponjas marinas.

Se ha calculado que las esponjas, el grupo de animales más antiguo del planeta, sacan del océano unos 48 millones de toneladas de silicio cada año, un proceso que sucede cuando, tras la muerte de las esponjas, sus piezas esqueléticas, que son microscópicas, comienzan a ser enterradas en los sedimentos.

"Este descubrimiento incrementa en un 28 % el valor previamente conocido para la salida de silicio biológico del océano, que hasta la fecha se había calculado considerando solo los esqueletos de diatomeas", explican los investigadores, que publican el trabajo en "Nature Geoscience".

 

Esqueletos de esponjas

Los expertos, además, han descubierto que los esqueletos de las esponjas, producidos en grandes cantidades en las aguas profundas, son mucho más resistentes a la disolución que los de las diatomeas. De este modo, el estudio propone por primera vez el concepto de la “sílice oscura” y su papel en el flujo de silicio en el océano.

"La resistencia a la disolución de los esqueletos de esponjas facilita que, en promedio, el 46 % del silicio en dichos esqueletos sea enterrado cada año, mientras que solo alrededor del 8 % del silicio de los esqueletos de diatomeas, producidos en las aguas superficiales de los océanos, acaba enterrado", apunta el estudio.

La investigación del CEAB-CSIC, en la que se han examinado más de 160.000 esqueletos de organismos silíceos en los sedimentos marinos durante cinco años, ha contado con el apoyo de subvenciones del Gobierno de España y del proyecto de la Unión Europea H2020 “SponGESE”.