EFEMadrid

La capacidad que tienen los animales, sobre todo las aves, de adaptarse al cambio climático, es muy limitada y en la mayoría de los casos las variaciones que están experimentando las especies son insuficientes para hacer frente al vertiginoso ritmo con que aumentan las temperaturas.

El cambio climático es una amenaza para las especies y las extinciones pueden tener un impacto muy negativo en la salud de los ecosistemas, según ha concluido un equipo internacional en el que han participado investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Los investigadores han analizado más de 10.000 artículos científicos que relacionan los cambios que se han producido en el clima en los últimos años con las posibles variaciones en los rasgos fenológicos y morfológicos de las especies.

El trabajo, cuyas conclusiones aparecen publicadas en la revista "Nature Communications", revela que la adaptación de los animales en respuesta al cambio climático no está produciendo en muchos casos y en ocasiones los cambios que se están registrando van en dirección opuesta a lo que sería necesario.

En la fauna, la respuesta más común al cambio climático es un cambio fenológico en aspectos biológicos como la hibernación, la reproducción o las migraciones.

Cambios sin un patrón sistemático

Los cambios en el tamaño y la masa corporal y en otros rasgos morfológicos también se han asociado generalmente al cambio climático, pero los investigadores han comprobado que estos cambios no están mostrando un patrón sistemático.

Entre los cambios que han comprobado los investigadores destaca que existe una tendencia hacia una reproducción más temprana en muchas especies, lo cual no supone una ventaja adaptativa frente al cambio climático, ha informado hoy el CSIC.

“La existencia de una respuesta adaptativa incompleta como la detectada sugiere que el cambio global estaría amenazando seriamente la persistencia de las especies”, ha asegurado Jesús Miguel Avilés, investigador de la Estación Experimental de Zonas Áridas (CSIC), que ha participado en el estudio.

Los científicos han apuntado además que es especialmente preocupante que los datos analizados incluyen especies de aves muy abundantes y comunes, como el carbonero común (Parus major), el papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca) o la urraca común (Pica pica), ya que hasta ahora se pensaba que respondían relativamente bien al cambio climático.

“Una aplicación práctica que se deriva de este estudio es la necesidad de llevar cabo análisis de selección de este tipo para identificar el riesgo real de extinción de las especies”, ha señalado Avilés.

Los investigadores han advertido que todavía faltaría analizar las respuestas adaptativas que llevan a cabo las especies raras o amenazadas, porque es probable que éstas sean todavía más limitadas. EFEfuturo