EFEValencia

Los galardonados con los Premios Rey Jaime I de 2020 Laura Lechuga (Nuevas Tecnologías), Miguel Beato (Investigación Médica) y Diego Puga (Economía) han defendido las restricciones navideñas como método de poner freno a la epidemia y también han destacado la seguridad de las vacunas contra la covid.

En una rueda de prensa antes de recoger en Valencia los premios de manos de la reina Letizia, el profesor Beato ha considerado "razonable" que se pongan límites a las actividades sociales durante la Navidad, y ha opinado que "la población está empezando a entender que surten efectos esos límites, asumiendo su responsabilidad, para tolerar unas navidades distintas".

"Tengo la impresión de que habrá un repunte en los próximos días, porque todos vimos cómo estaba Madrid anoche, pero en general creo que la gente está siendo más consciente, ya tenemos experiencia, y que hay que confiar un poco más en la responsabilidad individual", ha agregado.

Preguntados sobre las vacunas, Lechuga y Puga -que forman parte del grupo de expertos que asesora al Gobierno- han defendido su seguridad.

"Nuestra postura es que son eficaces, que si son aprobadas por las agencias regulatorias es porque son seguras y fiables. Nuestra recomendación es que nos vacunemos, que confiemos en la ciencia", ha explicado Laura Lechuga.

Por su parte, Diego Puga ha indicado que "si se han desarrollado tan rápido es porque se han unido muchos recursos y personal científico. Cuantas más empresas estén en ello, mejor, pero aun así cada compañía lleva un tiempo distinto".

Los científicos, los primeros en vacunarse

Preguntados por si ellos, los científicos, serían los primeros en vacunarse, Miguel Beato ha respondido que sí, al tiempo que ha rechazado cualquier tipo de reticencia hacia las vacunas.

"La gente ha de confiar en los científicos, en nuestro formación y experiencia. Más ahora que nos ponen cara", ha subrayado Laura Lechuga.

"Si se ha ido rápido es porque ha habido recursos, no porque nos hayamos saltado ningún paso de seguridad. El miedo a los efectos secundarios es comprensible, pero el hecho de que las agencias reguladoras detecten pequeños fallos como la edad del grupo de control y que obliguen a repetir ciertas pruebas es garantía de que el control está funcionando", ha agregado Puga.

Sobre los test de antígenos Laura Lechuga se ha mostrado tajante al asegurar que "no están pensados para el cribado masivo, sino para cuando alguien llega a Urgencias".

"Si dan positivo es un positivo seguro, pero existe entre un 10 y un 15 por ciento de probabilidad de que den un falso negativo. Además, sirven para detectar el contagio entre el primero y el sexto día de infección. No están pensados para cribados masivos, como algunas comunidades están tratando de vender", ha insistido.