EFEMadrid

La inmunóloga Margarita del Val cree que habrá varias vacunas en el mundo contra la COVID-19 y "España está en la situación de contribuir al menos con una", pero es esencial poder fabricarlas y producirlas para disponer de ellas: "hay que aprovechar esta situación para renovar nuestro tejido industrial".

"Tenemos -a raíz de esta pandemia- que aprovechar estas circunstancias para no solo poner en valor la investigación (...), sino también para renovar el tejido industrial español y hacerlo mucho más tecnológico", con el objetivo, entre otros, de que las vacunas se puedan fabricar y producir aquí, ha señalado del Val.

Disponibilidad más temprana

De esta manera "sí que tendremos una disponibilidad mucho más temprana" de la posible vacuna o vacunas para la población española, ha apuntado esta investigadora del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, centro mixto del CSIC y de la Universidad Autónoma de Madrid.

Del Val ha participado este lunes en el ciclo de webinarios "Reflexiones transversales durante una pandemia: la importancia de más y mejor ciencia", donde ha recordado que cuando las autoridades de un país negocian con una farmacéutica el precio de una vacuna no solo discuten esto, sino también cuándo estará disponible en el país.

Cuando el país negocia consigo mismo, es decir, cuando las fábricas de vacunas están en el territorio, la disponibilidad es inmediata, pero cuando esto no es así, como ha ocurrido en España, se tarda una media de 2 a 3 años en recibir la vacuna, afirma Del Val.

Y como ejemplo ha puesto la nueva vacuna del herpes zóster (causado por el virus de la varicela zóster): en España "aún estamos esperando sentados" a la vacuna más reciente que existe mientras que otros países sí la tienen. "Nosotros no tenemos esa capacidad de convencer".

Vacuna exprés

En opinión de esta científica, la industria en España sigue orientada básicamente al turismo: en un primer momento, "ni siquiera teníamos empresas para reaccionar a tiempo para hacer test diagnósticos de la COVID-19". Eso, ha dicho, hay que cambiarlo.

Del Val coordina la plataforma multidisciplinar Salud Global que agrupa a 150 equipos para tratar de tener una visión completa de la pandemia del coronavirus y, preguntada por los inconvenientes de "una vacuna exprés", la investigadora ha recalcado que si esta es exprés es por razones que nada tienen que ver con su seguridad.

Se acortan los tiempos, ha detallado, porque por ejemplo se están haciendo ensayos en animales y estudiando a la vez la seguridad en ensayos clínicos en voluntarios, o porque hay países que están ya invirtiendo en habilitar las fábricas que las podrían producir.

La seguridad nunca se puede comprometer

En una zona en la que pueda existir una inmunidad potente, se buscará la vacuna más segura y la más eficaz, "y aguantaremos un poco más". Pero en zonas donde esto no sea así, se podría preferir una vacuna no tremendamente eficaz, sino solo parcialmente.

"Si frena la extensión de la epidemia es mejor que nada", según Del Val, quien ha subrayado que, si bien esto puede ser así, la seguridad de la vacuna o vacunas nunca se puede comprometer.

En cuanto a la obligatoriedad o no de las vacunas, Del Val se ha mostrado más partidaria de convencer y explicar su utilidad -inmunidad individual y colectiva-, y, en cuanto al miedo de algunas personas ha utilizado una frase de Médicos sin Fronteras para afirmar: hay algo que da más miedo que las vacunas, no tenerlas. EFEfuturo