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Hay mucha ciencia bajo los palos de una portería de fútbol o detrás de las medallas de Ona Carbonell; la química es determinante en los triunfos de Nadal; la fisiología es clave en los levantamientos de Lydia Valentín; y las matemáticas tienen mucho que ver con las victorias de Carolina Marín.

Y muchas de esas curiosidades las ha recopilado el científico y divulgador José Manuel López Nicolás en el libro "La Ciencia de los Campeones" (Editorial Planeta), un trabajo en el que repasa el papel que la ciencia ha tenido en el deporte y algunas de las explicaciones científicas que dan sentido a muchas de las hazañas logradas por algunos deportistas o equipos.

Porque entre los seis anillos de campeones de la NBA que lograron los Chicago Bulls de Michael Jordan y el sextete de copas que conquistó el Barça de Pep Guardiola hay una cosa en común: la geometría. La disposición de los jugadores en el campo dio lugar a una triangulación que favorecía la conexión de los jugadores en las diferentes líneas que derivó en un fútbol de toque y precisión, y así la "triangulación de Delaunay" derivó en el "tiki-taka".

El trabajo ha sido prologado por el ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, quien ha valorado la multitud de ejemplos que ha utilizado el autor para describir la intersección entre la ciencia y la competición deportiva y demostrar que el conocimiento y la innovación han sido determinantes en las gestas que han conseguido algunos de los mejores deportistas de la historia.

López Nicolás es además optimista y considera que "la maldita covid" puede contribuir a construir un futuro mejor, al haber despertado el interés de la sociedad por la ciencia. "Hemos visto las orejas al lobo y nos hemos dado cuenta que gracias sobre todo a la ciencia estamos saliendo de esta situación; sería un error imperdonable dejar pasar la ocasión y volver a épocas anteriores donde no se valoraba tanto la ciencia".

En declaraciones a EFE, ha defendido la utilidad de la "ciencia de la vida cotidiana" para hacer un ejercicio de divulgación y la que está relacionada con el deporte para mostrar cómo en una cancha de fútbol, de baloncesto, de tenis o en un campo de golf "hay más disciplinas científicas que en todo un laboratorio".

Es la "mecánica de fluidos" la que explica que muchas de las bolas que lanza Rafa Nadal entren en la pista y boten muy alto cuando parece que se van a salir de los límites de la pista; y la estadística, las matemáticas, la y bioquímica (además de la psicología) las que suelen determinar al ganador en una tanda de penaltis, que según el autor no son ninguna lotería, porque la ciencia ha demostrado que suele ganar el que lanza -y marca- primero.

Así transcurre un libro repleto de curiosidades científicas y deportivas, escrito desde el rigor científico, pero también desde el tono desenfadado que caracteriza al divulgador, que valora la capacidad de la ciencia y la tecnología de posar una nave en Marte o desarrollar una vacuna en un tiempo récord, pero sobre todo la ciencia que rodea lo más cotidiano.

José Manuel López Nicolás es catedrático de Bioquímica y Biología Molecular, director de la Unidad de Cultura Científica y de Innovación de la Universidad de Murcia y vicerrector de Transferencia y Divulgación Científica en esta universidad, colaborador habitual de varios medios de comunicación y autor de varios libros de divulgación científica, entre ellos los ya populares "Vamos a comprar mentiras" (2016) y "Un científico en el supermercado" (2019).

Examina en el nuevo libro la nanotecnología que se utiliza el la Super Bowl, la minería de datos (big data) y la neurociencia que se esconde en las grandes ligas de béisbol, las explicaciones científicas que dan sentido al milagro que salvó la vida al piloto de Fórmula 1 Romain Grosjean, la hidrodinámica tras los éxitos del nadador Michael Phelps y la biomecánica tras los saltos de la española Ruth Beitia.

En declaraciones EFE, el autor incide en que la clave del progreso reside en la ciencia y en entender ésta como una inversión y nunca como un gasto, pero también en la importancia de la divulgación para que la sociedad conozca y valore ese progreso, para fomentar las vocaciones científicas y para combatir las pseudociencias.

López Nicolás define la divulgación científica como “la mejor herramienta que existe para hacernos personas más libres, entendido la libertad como la toma de decisiones basadas en el conocimiento y no en mitos o engaños”, y culmina la entrevista con una cita de Santiago Ramón y Cajal: “Cultivemos la ciencia por sí misma, sin considerar por el momento las aplicaciones. Estas llegan siempre, a veces tardan años, a veces, siglos”.

Raúl Casado