EFENoemí G. Gómez Madrid

Hay cientos de imágenes asociadas al verano: los chiringuitos, la lectura, los festivales musicales y también las perseidas. La lluvia de estrellas más famosa del año ha logrado colarse en nuestras actividades y, aunque esta vez la Luna llena dificultará su observación, siempre hay que mirar al cielo.

Si bien la actividad de las perseidas -también conocidas como "Lágrimas de San Lorenzo"- comenzó el 17 de julio y se extenderá hasta el 24 de agosto, el máximo se espera en las noches del 11 al 12 y del 12 al 13 de agosto; así que busca un lugar sin contaminación lumínica, coloca una manta o toalla y mira al cielo.

El brillo de la Luna molestará para ver las perseidas

Habrá luna llena el 15 de agosto, por lo que su brillo dificultará la observación de las perseidas en sus días de mayor actividad, recuerda en su web el Instituto Geográfico Nacional.

En cuanto a la meteorología, el lunes será mejor día que el domingo para 'cazar' estrellas fugaces.

No obstante, coinciden los expertos, siempre se puede "cazar" alguno de estos meteoros. De todos, el mejor momento para ello será la madrugada del día 13 de agosto justo antes del amanecer y con la Luna ya puesta, según cálculos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) que, como otros años, para los que no puedan o no quieran salir de casa, retransmitirá este espectáculo astronómico.

Esta vez estarán, la noche del 12 al 13, en el Observatorio de Oukaimeden (en el Atlas marroquí), y se podrá ver en sky-live.tv, con la colaboración del proyecto europeo STARS4ALL y del IAC. 

Las lluvias de estrellas se producen cuando la traza de partículas de polvo y rocas que dejan los cometas en su órbita alrededor del Sol entran en la atmósfera de la Tierra y se volatilizan produciendo un efecto luminoso: los meteoros.

Estos fenómenos se pueden prever con antelación, ya que todos los años la Tierra en su camino alrededor del Sol atraviesa la trayectoria de varios cometas, en este caso el 109P/Swift-Tuttle.

Perseidas: un poco de paciencia

La órbita de este cometa está llena de miles de partículas pequeñas como granos de arena que, cuando se cruzan con la Tierra, impactan contra su atmósfera. Este choque produce, en estos minúsculos fragmentos, un aumento de temperatura de hasta cinco mil grados en una fracción de segundo, lo que hace que se desintegren y emitan un destello de luz, meteoro o estrella fugaz.

Los modelos estándar dicen que la actividad de las perseidas en condiciones perfectas se sitúa sobre los 100/150 meteoros cada hora. En realidad, la predicción del número de meteoros usa un valor llamado THZ o tasa horaria cenital que no se puede traducir estrictamente a cuántas se ven a la hora, porque, entre otras cosas no es algo regular.

Puede pasar que en unos pocos minutos se vean atravesar el cielo varios meteoros y en media hora ninguno.

Por lo tanto, la realidad es algo distinta a una "lluvia" continuada y hay que tener un poco de paciencia: la cantidad de meteoros varía en función de la hora, del lugar elegido, de lo oscuro que esté este o de la agudeza visual del observador. Pero siempre se pueden 'cazar' meteoros.

¿Y se puede aprender algo de ciencia con las perseidas? El director del Planetario de Pamplona, Javier Armentia, afirma a Efe que siempre se aprende algo y como ejemplo pone que "se puede aprender a hacer ciencia en colaboración muchas otras personas".

Ciencia ciudadana

Armentia se refiere al proyecto "Contadores de estrellas", financiado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, por el que cualquier ciudadano puede colaborar contando meteoros; en todas las lluvias de estrellas astrónomos aficionados realizan conteos enviando datos a la Organización Internacional de Meteoros, lo que ayuda a calcular las próximas tasas de actividad.

En los últimos 20 años, añade Armentia, gracias a las observaciones principalmente de aficionados a la astronomía se ha podido caracterizar mejor cómo se estructuran las corrientes de meteoros que causan las diferentes lluvias periódicas y con ello entender mejor su dinámica en torno al Sol y las perturbaciones que sufren.

"La idea ahora es abrir el abanico y permitir que cualquier persona con ganas, un móvil, paciencia y cariño, pueda colaborar".

Todos los años centros, planetarios e, incluso, empresas se apuntan a la observación de las perseidas.

Decenas de actividades

El Planetario de Pamplona ha organizado la proyección de una película y una observación en Ujué, en las ruinas de la Iglesia de San Miguel, y el Observatorio Astronómico de Monfragüe ubicado en Torrejón el Rubio (Cáceres) celebrará una actividad al aire libre.

El Observatorio Astronómico de Cantabria también se une a esta cita astronómica con una jornada de puertas abiertas además de una observación pública, al igual que el aula municipal de Astronomía de Yebes (Guadalajara), AstroYebes, que invita a disfrutar de las perseidas desde el bosque de Valdenazar.

El Parque de las Ciencias de Granada está ofreciendo esta semana una amplia oferta para los aficionados a la astronomía con visitas guiadas al Jardín de Astronomía o al Observatorio Astronómico.

En la Comunidad de Madrid, como cada año, lugares como La Pedriza o la Silla de Felipe II congregarán a un importante número de personas, y distintas administraciones, organizaciones o empresas organizan marchas nocturnas o actividades.

Por ejemplo, el ayuntamiento de Moralzarzal ha puesto en marcha una salida nocturna y el grupo AstroAfición una observación en la ermita de El Boalo, mientras que Natursierra ha montado la actividad "Sensaciones bajo las estrellas" en San Lorenzo de El Escorial. EFEfuturo