EFEBarcelona

Investigadores del CSIC han desarrollado una plataforma para ver en tiempo real si algunos fármacos y compuestos naturales frenan la tormenta de citoquinas que causa la COVID-19 en los casos graves inhibiendo la respuesta celular inmunitaria provocada por la infección del coronavirus.

Se llama tormenta de citoquinas a la reacción exacerbada del sistema inmunitario en casos graves de COVID que origina una cascada de reacciones que acaban atacando al propio organismo del paciente.

Los científicos ya han hallado varios fármacos y compuestos naturales que pueden frenar la tormenta de citoquinas y los están probando en esta plataforma celular, cuyo desarrollo ha liderado el equipo de Timothy Thomson, del Instituto de Biología Molecular de Barcelona (IBMB-CSIC), con la colaboración del equipo de Pablo Gastanminza, del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC).

La plataforma celular está basada en células epiteliales, por ejemplo, de pulmón y células intestinales, modificadas geneticamente con balizas fluorescentes que permiten detectar mediante microscopía la formación del inflamosoma cuando las células son infectadas por el SARS-CoV-2.

"El inflamosoma es una estructura física de la célula que se ensambla en respuesta a señales de daño o peligro. Está integrado por varias proteínas y forma parte de la respuesta de la inmunidad innata, la primera línea de defensa del organismo frente al ataque de agentes patógenos", ha explicado Thomson.

Con la plataforma celular, se puede visualizar en tiempo real si diferentes fármacos impiden la formación del inflamasoma en las células infectadas por el virus: si el ensamblaje del inflamasoma –visible por fluorescencia- se inhibe, es que el fármaco es efectivo sobre la respuesta pro-inflamatoria.

Frenar una reacción exacerbada

Lograr la inhibición del inflamasoma podría ser clave para frenar la reacción exacerbada del sistema inmunitario, que puede acabar atacando al propio organismo.

"Nuestra hipótesis es que si inhibimos el inflamosoma, impediremos la activación de toda la cascada de reacciones inflamatorias, incluida la tormenta de citoquinas, inducidas por el virus", ha añadido Thomson.

"Estamos utilizando nuestra plataforma para identificar fármacos que puedan impedir la formación y activación del inflamasoma. Una vez identificados, esos fármacos se están ensayando en cultivos celulares con macrófagos, con el fin de demostrar que no solo inhiben la formación del inflamasoma, sino también la liberación de citoquinas pro-inflamatorias por macrófagos", ha precisado.

Según Thomson, "ya hemos encontrado varios fármacos y compuestos naturales que pueden frenar este proceso y esperamos corroborar pronto nuestros resultados preliminares".

Ahora, están experimentando esos posibles inhibidores en el Centro Nacional de Biología (CNB) del CSIC, donde disponen de laboratorios con nivel 3 de seguridad biológica, en los que se puede experimentar con el virus activo.

Además de poder visualizar directamente la respuesta celular pro-inflamatoria a la infección por SARS-CoV-2 y su inhibición por fármacos, el proyecto cuenta con la ventaja de que todas las moléculas que están siendo probadas son fármacos y compuestos previamente conocidos, que ya superaron en su día los ensayos de toxicidad, puesto que se usan para otras indicaciones clínicas.