La competencia entre las plantas por los recursos existentes es la responsable de los llamados "círculos de hadas", unos claros circulares sin vegetación que se forman en las praderas de posidonia oceánica, según revela un estudio que puede contribuir a su conservación.

La razón de esos característicos círculos la explica un estudio de investigadores del Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos (IFISC, CSIC-UIB) en colaboración con biólogos del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados, Imedea (CSIC-UIB) y la King Abdullah University of Science and Technology (KAUST) de Arabia Saudí, ha informado la UIB.

Un nuevo modelo matemático es el que ha determinado que los claros sin vegetación de forma circular que surgen en las praderas submarinas de posidonia oceánica del Mediterráneo son debidos a la competencia entre las plantas.

"Claros" de posidonia

El investigador del CSIB en el IFISC Damià Gomila explica que estos círculos se forman aunque no parezca posible que "sin la presencia de algún factor externo que imponga un orden, la vegetación pueda llegar a distribuirse de forma ordenada formando un patrón espacial (...) y a pesar de que parece inverosímil, sucede".

Según el estudio publicado en la revista científica Science Advances, la competición entre plantas cambia la dinámica de crecimiento de la pradera radicalmente, y produce un comportamiento a escala de kilómetros difícil de predecir con simples reglas de crecimiento, explica Gomila.

"Partiendo de una descripción microscópica de la proliferación de plantas clonales (como la posidonia) y de la teoría de formación de patrones, se ha desarrollado un modelo macroscópico capaz de reproducir las diversas estructuras observadas en el fondo marino y asociar los diferentes paisajes a las condiciones de mortalidad a las que está expuesta la pradera", indica.

"Las plantas en una determinada región pueden limitar el crecimiento de plantas vecinas, por lo que zonas ligeramente más pobladas inhiben el crecimiento en su entorno más de lo que su entorno las inhibe a ellas", añade Gomila.

El resultado es un proceso de realimentación que da lugar a zonas con alta densidad de plantas frente a otras, relativamente cercanas, sin vegetación. Lejos de ser simplemente un fenómeno curioso, la aparición de huecos en la vegetación es una interesante estrategia ecológica que permite generar una cantidad de biomasa mayor que la que se produciría en una pradera homogénea.

Mecanismos de competición

Este resultado constituye "una potente herramienta de diagnóstico y gestión", permite determinar a qué distancia operan los mecanismos de competición y supone el primer paso para esclarecer la causa directa de la formación de patrones de vegetación en las praderas de posidonia.

Los mecanismos de competición suelen ser diversos y frecuentemente difíciles de determinar; en ecosistemas marinos, el acceso a los recursos naturales (luz y nutrientes) así como la interacción con la hidrodinámica son factores cruciales en el proceso.

El descubrimiento revela que el cambio de un paisaje submarino con círculos vacíos a paisajes de franjas o círculos llenos sobre el fondo de arena apunta a un aumento de la mortalidad y la proximidad de la pérdida de las praderas, lo que indica dónde centrar los esfuerzos de conservación.

La existencia de estos patrones, pone de manifiesto los complejos mecanismos de desarrollo de las praderas, que no pueden explicarse sólo a partir de las reglas de crecimiento de las plantas individuales, sino que debe tener en cuenta el papel fundamental de la interacción entre plantas.

En el litoral de Baleares, estos "círculos de hadas" están presentes en buena parte de las praderas.