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Situado a casi 3.400 metros de altitud, en una de las cumbres más altas de España (el Pico Veleta, en Granada), el telescopio de 30 metros de diámetro que tiene allí el Instituto de Radioastronomía Milimétrica (IRAM) ha sido determinante para lograr la histórica imagen de Sagitario A*, el agujero negro situado en el corazón de la Vía Láctea.

Es además, el telescopio español, el más sensible de los ocho observatorios que se han utilizado en diferentes partes del mundo para componer de forma virtual un telescopio que tendría el tamaño de la Tierra -el llamado Telescopio Horizonte de Sucesos- y gracias al cual un equipo de trescientos investigadores ha puesto sobre la mesa las más contundentes evidencias científicas sobre la existencia de ese agujero.

La antena que el IRAM tiene en el Pico Veleta es la más sensible del mundo en el rango de frecuencias que utiliza el Telescopio Horizonte de Sucesos, un proyecto internacional que ha sumado ya varios hitos, y entre ellos la imagen -en 2019- del primer agujero negro, pero en aquel caso fuera de la Vía Láctea, en el centro de otra galaxia (la Messier 87).

La desvelada ayer, un anillo anaranjado que no es perfectamente esférico y con tres focos más brillantes que el resto, ofrece el aspecto real de este gigante, descrito como un "monstruo" gravitacional del que nada, ni siquiera la luz, puede escapar; pero tan alejado de la Tierra -a unos 27.000 años luz de la Tierra- que no implica ningún riesgo.

El radiotelescopio sobre el Pico Veleta pertenece al Instituto de Radioastronomía Milimétrica, una infraestructura de la que es socio el Instituto Geográfico Nacional -dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana- y (Mitma) y de la que forman parte además el Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia y el Instituto Max Planck de Alemania.

La obtención de la imagen fue posible gracias a la red de telescopios que conforman el Horizonte de Sucesos (en México, Chile, Hawai, Arizona, la Antártida y España) y utilizando una técnica que en astronomía se conoce como "Interferometría de muy larga línea de base" (VLBI).

Durante varias noches seguidas -como si se tratara de una larguísima exposición fotográfica- los telescopios captaron y compusieron la imagen que ahora se ha desvelado del agujero negro de la Vía Láctea, y la implicación de varios centros de supercomputación permitió después combinar y analizar los datos hasta presentar la imagen como una evidencia científica y visual de que ese agujero realmente existe.

Sagitario A* es unos cuatro millones de veces más masivo que el Sol, pero tiene un tamaño muy inferior al M87* al que se descubrió en el centro de otra galaxia (Messier 87) -unas 1.000 veces más grande y más masivo-.

Algunos estudios anteriores ya habían revelado la existencia en la Vía Láctea de un objeto extremadamente grande y compacto, pero el trabajo desarrollado por proyecto colaborativo internacional Telescopio Horizonte de Sucesos ha arrojado la primera evidencia científica y comprobado que las propiedades de este agujero negro concuerdan con la Teoría de la Relatividad que formuló Albert Einstein hace un siglo.