EFEGranada

Investigadores de la Universidad de Granada (UGR) y del Institut d'Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) de Tarragona han demostrado que el succinato, una pequeña molécula identificable en sangre, ayuda a predecir el riesgo elevado de sufrir enfermedades cardiovasculares en jóvenes.

El estudio desarrollado por los dos centros investigadores ha comprobado que los niveles de esta pequeña molécula podrían servir para identificar de manera temprana a personas con un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular.

La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en el mundo y, según ha apuntado la Universidad de Granada en un comunicado, se estima que cada año 120.000 personas mueren en España por este tipo de enfermedades.

La investigación se ha centrado en el succinato, una molécula productora de energía que también tiene un papel clave en la regulación del metabolismo y participa en procesos de señalización y comunicación fuera de la célula de una manera similar a las hormonas.

Un estudio previo liderado por la doctora Sonia Fernández-Veledo, responsable del grupo de investigación en diabetes del IISPV, permitió observar que los niveles circulantes de succianto estaban elevados en individuos con enfermedades cardiometabólicas o inflamatorias como la obesidad y la diabetes tipo 2.

Este grupo también asoció los niveles de esta molécula con una mayor abundancia de bacterias de la microbiota intestinal.

Además, otras investigaciones han demostrado que esta molécula activa la grasa parda, que se asocia con mejor estado de salud cardiovascular, lo que evidencia su implicación en el metabolismo y su relación con la salud y la enfermedad.

En el estudio liderado por la Universidad de Granada se han medido los niveles de succinato en sangre de cien personas de entre 18 y 25 años a los que se analizó su composición corporal, patrones de ingesta nutricional, volumen y actividad del tejido adiposo marrón, así como la composición de su microbiota intestinal.

Los resultados han permitido asociar esta molécula con marcadores de riesgo cardiometabólico como una mayor cantidad de tejido adiposo visceral, presión arterial diastólica, niveles de triglicéridos o de proteína C reactiva, un importante marcador de inflamación.

Además, los individuos con mayores niveles de succinato también presentaron mayores niveles de oxilipinas omega-6 en sangre, asociado a la obesidad y una peor salud cardiovascular.

El estudio permitirá utilizar los niveles de esta molécula como herramienta para identificar de manera temprana a jóvenes con mayor riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular.