El senior advisor de Volvo Car Corporation, Germán López Madrid, ha advertido hoy al Gobierno de que si quiere hacer el parque automovilístico "más sostenible y eficiente" debe apostar por la electrificación de los vehículos y hacer "grandes" inversiones en infraestructuras.

En un encuentro con la prensa, López Madrid  ha afirmado que sin estas premisas los conductores en España no los comprarán y no se podrá descarbonizar el transporte, tal y como se plantea en el borrador de la ley de transición energética y de cambio climático, en el que se aboga por prohibir en 2040 la venta de vehículos de combustión y en 2050 su circulación.

Para López Madrid las infraestructuras son "esenciales" para el impulso del vehículo eléctrico, por lo que ha pedido a los gobiernos y a los proveedores de energía que potencien los puntos de recarga.

Asimismo, ha defendido que el Gobierno acompañe esas dotaciones con planes de incentivos para el achatarramiento de los vehículos más contaminantes.

Al respecto, el directivo de Volvo ha considerado un error que el Gobierno haya puesto en el centro de la polémica a todos los vehículos diésel, cuando los nuevos (Euro 6) contaminan casi lo mismo que un gasolina.

En su opinión, los que deben enviarse ya al desguace son los diésel más antiguos y, por ello, ha criticado que el Gobierno haya anunciado un plan de achatarramiento para 2020.

"Su intención es buena, pero es un error, porque hay que anunciarlos cuando se sacan", ha precisado.

Sobre la reunión que tuvieron con el Gobierno en el Ministerio de Industria tras el anuncio del borrador de la futura ley, ha destacado que lo que les transmitieron es que se trata de un "documento de trabajo", de una "hoja de ruta" y no de un texto normativo cerrado.

La intención del Ejecutivo es estudiarlo con los actores del sector en el Consejo estratégico de automoción, ha dicho.

Germán López Madrid ha afirmado compartir la "visión" del Gobierno para descarbonizar el parque automovilístico, pero para ello ha reiterado que hay que contar con infraestructuras y con una nueva generación de baterías que reduzca los tiempo de recarga, que tardarán unos 3-4 años en llegar y vendrán de China.

Aunque Volvo considera que el vehículo del futuro será eléctrico, autónomo y conectado, ha advertido de que hasta que éste llegue habrá "cohabitación" entre los motores de combustión internos y los eléctricos.

Con más puntos de recarga y más incentivos a la compra, el vehículo eléctrico estará más cerca, ha insistido el senior advisor de Volvo Car Corporation, que ha recordado que, en 2025, el 50 % de las matriculaciones de la marca sueca serán de vehículos 100 % eléctricos y habrán puesto en las carreteras de todo el mundo más de un millón electrificados.