La dirección de Nissan ha presentado este martes a los trabajadores de su planta de Barcelona sus planes para garantizar el futuro del centro, que pasa por reducir la plantilla en alrededor de 600 empleados mediante prejubilaciones.

El presidente de Nissan Europa, Gianluca de Ficchy, y el vicepresidente ejecutivo de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, José Vicente de los Mozos, han viajado a Barcelona para reunirse con el comité de empresa y trasladarle que la planta tiene futuro si se lleva a cabo esta reestructuración.

El plan industrial presentado incluye una inversión de 70 millones de euros para construir una nueva y más moderna planta de pintura, lo que, según ellos, garantizaría que la fábrica pueda competir para conseguir nuevas adjudicaciones de coches.

En conferencia de prensa, los directivos han destacado que esperan llegar a un acuerdo con los sindicatos sobre las prejubilaciones antes de Semana Santa. "Queremos seguir construyendo vehículos en Zona Franca, pero tenemos también que buscar la sostenibilidad del negocio", ha subrayado De los Mozos.

La reducción de la plantilla permitirá que la planta de Barcelona, en la que trabajan unas 3.000 personas, pueda continuar con la producción actual, de unos 60.000 vehículos anuales, a la espera de nuevas oportunidades.

Sin embargo, ninguno de los directivos de Nissan, incluido el consejero director general de Motor Ibérica, Genís Alonso, se ha atrevido a garantizar que el sacrificio de personal y la inversión en la planta de pintura vaya a hacer posible la adjudicación de un nuevo vehículo dentro de 3 años.

Tampoco han garantizado que las prejubilaciones sean suficientes para evitar a corto o medio plazo la presentación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE).

"No sabemos si las condiciones del mercado cambiarán. Nosotros nos adaptamos al contexto y a las tendencias del mercado. No sabemos si habrá cambios en el futuro", ha asegurado Alonso en respuesta a una pregunta sobre un eventual ERE.

La caída de los volúmenes de producción de Zona Franca, que está al 30 % de sus posibilidades, y de los márgenes de rentabilidad justifican el plan de prejubilaciones y bajas incentivadas.

Gianluca de Ficchy ha negado que el mensaje que se esconde detrás del plan presentado hoy es que "si no se recortan empleos se cerrará la planta". "No se ha amenazado a nadie, los volúmenes han caído en dos o tres años de manera continuada y hay que adaptarse a las tendencias del mercado, pero eso no supone cerrar la planta", ha dicho.

De los Mozos ha subrayado que "estamos en el mismo barco. No es momento de hablar del pasado, de lo que se ha cumplido o no. Entendemos algunas críticas, pero hoy Nissan ha decidido dar futuro a Zona Franca y hay que estar contentos.

Con los números actuales, la planta de Zona Franca cerrará probablemente su año fiscal el próximo 31 de marzo con una producción de unas 76.000 unidades, y una previsión para el año siguiente de alrededor de 60.000, muy lejos de las 200.000 para las que tiene capacidad.

Los sindicatos ya han expresado su temor ante la posibilidad de que la empresa intente imponer unas condiciones económicas para las prejubilaciones inferiores a las que se aplican ahora y que garantizan a los prejubilados un 90 % de su sueldo actual.

Nissan emplea a unas 3.300 personas en Zona Franca y Montcada i Reixac (Barcelona), y cuenta con otros centros de producción en Ávila y Cantabria, donde fabrica la furgoneta NV200, tanto en versión eléctrica como de combustión, el pick-up Navara y un camión ligero.