El presidente del PP, Pablo Casado, ha subrayado el compromiso de su partido con la industria del motor y con medidas que apoyen la estabilidad del sector, y ha asegurado que cuando sea presidente del Gobierno no se prohibirá el diésel.

Casado ha visitado este viernes la fábrica de Renault en Villamuriel de Cerrato (Palencia), acompañado por el presidente de Renault en España, José Vicente de los Mozos, y el presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, entre otros políticos de su partido.

En una intervención sin preguntas ante los periodistas se ha referido a la planta de Renault como una factoría muy competitiva y ha destacado el compromiso del PP con la industria del motor, que supone el 10% del PIB y el 60% de la industria nacional.

Con estas cifras, Casado ha subrayado el apoyo del PP a esta industria, en la que se han perdido 12.000 empleos en los últimos meses, a causa de "los anuncios del Gobierno de Pedro Sánchez sobre la tecnología diésel y los motores de combustión".

Por ello ha afirmado que defenderá a los 16 millones de conductores que tienen vehículos diésel en España y a los fabricantes de este tipo de motores.

Y ha considerado que los anuncios de la ministra de Transición Energética y del Gobierno no responden a criterios medioambientales, sino que son "una irresponsabilidad contra la política industrial y económica" porque a su juicio hoy un coche diésel cuenta con una tecnología que contamina "seis veces menos que un coche de gasolina de hace diez años".

También ha reafirmado el compromiso del PP con las nuevas tecnologías, los coches híbridos y eléctricos, y una fiscalidad que favorezca la transición a este tipo de motores.