El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha abierto una investigación criminal a Ford para determinar si la compañía refleja de forma exacta las emisiones de sus vehículos en la información que proporciona al público y a las autoridades.

La información aparece en la página 70 del formulario del informe financiero del primer trimestre que la compañía ha enviado a la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC).

Ford ha reconocido que no puede descartar que la investigación impacte negativamente a sus cuentas de resultados.

"Estamos colaborando totalmente con todas las agencias gubernamentales", ha asegurado Ford, que ha añadido que no puede prever el resultado de la investigación ni "proporcionar garantías de que no tendrá un efecto material negativo" para la empresa.

Ford no ha informado a los analistas de la investigación a la que se enfrenta

Ford ha dado este viernes a conocer los resultados del primer trimestre este jueves y, aunque sus principales directivos mantuvieron una conferencia telefónica con analistas del sector y medios de comunicación, ni el presidente de la compañía, Jim Hackett, ni su director financiero, Bob Shanks, revelaron la apertura de la investigación criminal.

Ford ha explicado que, en un párrafo en el formulario 10-K enviado a la SEC, se indica que el problema se centra en "temas relacionados a los cálculos de carga en carretera, incluido el modelado analítico y las pruebas de inercia".

Según Ford, el problema no está relacionado con el uso de aparatos para manipular las emisiones reales, como fue el caso del Grupo Volkswagen destapado en EEUU en septiembre de 2015.

El Grupo VW ha pagado en multas 15.000 millones de dólares y FCA 800 millones

VW ha tenido que pagar casi 15.000 millones de dólares (unos 13.500 millones de euros) en multas e indemnizaciones en Estados Unidos a consecuencia del trucaje de sus motores diésel. Además, la compañía todavía se enfrenta a demandas en el país que pueden conllevar el pago de más indemnizaciones multimillonarias.

Fiat Chrysler (FCA) acordó en enero pasado pagar 800 millones de dólares a las autoridades estadounidenses para resolver demandas sobre el uso de software ilegal para ocultar las emisiones de sus motores diésel.

El acuerdo evitará que FCA se enfrente en los tribunales a demandas interpuestas por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), el Departamento de Justicia y 50 estados, entre otros organismos públicos.

Ford no ha aclarado si la investigación es por sus motores diésel o de gasolina

Ford no ha revelado si la investigación está relacionada con las emisiones de motores diésel o de gasolina.

Los resultados trimestrales presentados este jueves por Ford fueron mejores de lo esperado, con una reducción de sus beneficios netos de un 33,9 % en el primer trimestre del año, para situarse en 1.146 millones de dólares.

Los mercados y analistas habían previsto una mayor caída de los beneficios del fabricante.

La compañía ya había incluido en su informe anual de 2018 un párrafo que indicaba que era consciente "de una potencial preocupación relacionada con el proceso de certificación de emisiones en Estados Unidos".

Ford asegura que comunicaron de forma voluntaria su problema de emisiones en febrero

"El 18 de febrero de 2019, revelamos de forma voluntaria este asunto a la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) y cooperaremos totalmente con cualquier investigación", dijo la compañía en su informe anual de 2018.

Tras comunicarse Ford con EPA así como con las autoridades medioambientales de California y otras jurisdicciones de Estados Unidos, "el Departamento de Justicia abrió una investigación criminal sobre esta materia", ha recordado la compañía