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E-Bulli es el prototipo de eléctrico que ha diseñado la marca Volkswagen tomando como la base la icónica furgoneta T1 Samba Bus producida en 1996 y que ha tenido que restaurar a conciencia para convertirla en un vehículo cero emisiones.

El estreno mundial tendría que haber sido en el festival de vehículos clásicos Techno Classica 2020, pero la pandemina de coronavirus lo ha impedido, razón por la que el fabricante alemán la ha presentado de forma virtual.

La marca germana define al E-Bulli como una combinación entre un clásico de alta gama y un vehículo eléctrico de 2020, ya que todo empezó con la idea de transformar un Bulli histórico en un cero emisiones.

Para ello unieron fuerzas los ingenieros y diseñadores de Volkswagen Vehículos Comerciales con expertos en sistemas de propulsión de Volkswagen Group Components y la compañía eClassics, especializada en la conversión de vehículos de combustión a eléctricos.

La Volkswagen E-Bulli monta un motor eléctrico de 81 CV

El equipo escogió una unidad de la T1 Samba Bus -que se producía en Hanover (Alemania) en 1966- que, tras haber circulado durante medio siglo por California (Estados Unidos), ha prescindido de su motor bóxer de cuatro cilindros de 44 CV y ha cedido su espacio a un silencio propulsor eléctrico de 81 CV.

La caja ahora es automática de una sola velocidad y cuenta con función para aumentar el aprovechamiento de la energía que se pierde en la frenada para recargar la batería de iones de litio, con capacidad de 45 kWh y que está alojada en el piso de la furgoneta.

La autonomía máxima de la E-Bulli es de 200 kilómetros y su velocidad máxima (está limitada electrónicamente) es de 130 km/h, frente a los 105 km/h de la T1 original.

En un punto rápido se recarga el 80% de la batería en 40 minutos

La batería puede recargarse con corriente alterna (con una potencia de entre 2,3 y 22 kW) o continua (en puntos rápidos de hasta 50 kW. Si se elige esta fuente se puede cargar el 80% en 40 minutos).

Volkswagen Vehículos comerciales ha sido la encargada de modificar el interior (de ocho plazas) y el exterior del E-Bulli, para el que ha elegido una pintura en dos tonos: naranja metálico energético y metálico matte arena dorada

Cuando accedemos al E-Bulli vemos que el arranque es por botón, que el suelo está recubierto de madera sólida, como el de los barcos; y que hay un amplio techo panorámico retráctil.

El velocímetro está basado en el original, al que se ha incluido una pantalla de dos dígitos, que informa, entre otras cosas, de la autonomía; y se ha integrado una tableta en la consola del techo. Además, a través de la aplicación We Connect de Volkswagen se puede acceder desde el móvil a la información del coche.

A los que quieran convertir su T1 clásica en eléctrica la empresa eClassics les ofrece esta transformación desde 64.900 euros con ejes delantero y traseros rediseñados. También comercializa esta modificación para los modelos T2 y T3 de Volkswagen.