Las autoridades estadounidenses han aprobado este jueves la solución técnica propuesta por el Grupo Volkswagen para arreglar más de 300.000 vehículos diésel trucados para ocultar sus emisiones reales de óxidos de nitrógeno.

La EPA, la Agencia de Protección Ambiental de EEUU, y las autoridades medioambientales del estado de California han comunicado que han aprobado la solución presentada por el Grupo Volkswagen para arreglar los 326.000 vehículos de las marcas Volkswagen y Audi con motores diésel trucados.

El consorcio automovilístico alemán ha explicado en un comunicado que "este importante hito significa que una modificación de emisiones aprobada está ahora disponible para más del 98 % de los vehículos 2.0 TDI cualificados en los Estados Unidos".

La intervención que ha propuesto el Grupo consiste en la retirada del software que permitía a los vehículos ocultar sus emisiones reales durante las pruebas realizadas en laboratorio y reemplazarlo por otro que permite el funcionamiento correcto en "todas las operaciones típicas del vehículo".

EEUU destapó el dieselgate en septiembre de 2015

Las autoridades estadounidenses han asegurado que el consorcio germano también se ha comprometido a reemplazar el catalizador de óxidos de nitrógeno (NOx). Además para los modelos de 2009 también sustituirá otros equipos del sistema de control de emisiones.

El conocido como dieselgate estalló en EEUU en septiembre de 2015, después de que Volkswagen reconociese que había montado un software en sus vehículos que, cuando detectaba que el coche era sometido a una inspección en laboratorio, alteraba las emisiones de NOx a la baja para así cumplir con la normativa medioambiental aplicada a los motores diésel.

El escándalo afecta en el país a cerca de 475.000 vehículos dotados con motores diésel de 2 litros y 78.000 con propulsores de 3 litros.

Aparte de la solución técnica que ha presentado el Grupo Volkswagen, ha llegado a diferentes acuerdos en el país para pagar más de 20.000 millones de dólares en multas e indemnizaciones a los afectados.

Estados Unidos no es el único afectado por el trucaje de motores, ya que en todo el mundo el número de unidades que requieren  una intervención técnica es de unos 11 millones.