EFE/Javier Millán JaroMadrid

Cumplir 65 años y que se sigan acordando de uno con nostalgia y con admiración no está al alcance de todos los vehículos, salvo que se trate del DS tiburón, un coche futurista que se adelantó a su tiempo por las innovaciones técnicas que equipaba.

El DS 19 (designado así por su cilindrada de 1985 c.c. y 84 CV) se presentó el 6 de octubre de 1955 en el Salón de París y un día más tarde comenzó su producción en el muelle parisino de Javel.

A los 45 minutos de su exhibición en el Salón se habían cerrado 749 pedidos previo pago de una fianza de 80.000 francos (el coche costaba 940.000). Al final de esa jornada las reservas llegaron a 12.000 y al término del salón a 79.000.

El éxito del DS Tiburón hizo que Citroën crease un departamento de prensa

Esas cifras obligaron a Citroën a crear un departamento de prensa para gestionar toda la información

El DS, que se podía elegir en ocho colores, montaba suspensión hidroneumática (lo que hacía la conducción más confortable para el pasaje) y frenado de asistencia hidráulica para acortar las distancias, ambas diseñadas por el ingeniero autodidacta Paul Magès.

A pesar de que los ingenieros trabajaban casi en la clandestinidad, la marca no pudo evitar que en 1952, tres años antes de que se desvelara el DS, la revista Auto Journal publicase dos reportajes contra los que se querellaron por desvelar un asunto considerado "top secret".

El primer reportaje del DS fue en 1955, en la revista Paris Match, con la actriz Gina Lollobrigida al volante y con el titular  "Lo que no gusta a las modelos publicitarias francesas ni a las marcas italianas".

El DS Tiburón nació con vocación internacional

En 1956 la producción del DS 19 también comenzó en Gran Bretaña y Bélgica, y en Sudáfrica en 1959. Ese año fue también el de la aparición de la versión "Break" de Pierre Franchiset, que contaba con doble matrícula en la parte trasera (para poder circular con la parte inferior del portón abierta), capacidad para ocho personas y un maletero para transportar hasta 500 kilogramos.

En 1960 (y hasta 1971) surge el DS Cabriolet, que realizó el carrocero Chapron a partir de unos bocetos realizados en 1954/55 por el italiano Flaminio Bertoni, estilista, escultor y pintor que, con su equipo de diseñadores, se encargó de dar al DS sus líneas revolucionarias.

Citroën suministraba los DS completos a Chapron, quien los desmontaba, reforzaba el bastidor y cortaba el techo. En total fabricó 1.219 DS y 106 ID (un modelo más económico).

Chapron realizó además otras versiones especiales como los Majestic Limusina, Palmb Beach Cabriolet, Concorde Coach y Croisette Cabriolet. Así como los DS presidenciales de Charles de Gaulle y Georges Pompidu de 6,5 metros de largo, madera, cuero y moqueta especial. En el encargo de estos vehículos especiales se precisó que debían ser más grandes que el Lincoln utilizado por el presidente de Estados Unidos

El coche que salvó a De Gaulle

Un año más tarde,  De Gaulle sufrió un atentado perpetrado por el grupo ultranacionalista Mano Negra. A pesar de que los disparos alcanzaron a dos de las ruedas, el vehículo pudo continuar rodando y el presidente salvó la vida.

La versión de lujo DS Pallas (con asientos de cuero, moqueta a juego, montantes de las puertas recubiertas de placas de aluminio pulidas, pintura metalizada o plafones de iluminación interior) se comercializó en 1964.

El año 1967 fue el de la nueva cara del DS (estrenó faros adicionales pivotantes para iluminar las curvas antes de trazarlas), 1968 el del reemplazo del DS 19 por el DS 20 y la adopción de un salpicadero negro, 1969 el del motor 2.175 c.c. de 139 CV con el que la velocidad punta ascendía a 185 km/h, 1970 el de la incorporación de una caja de cambios con cinco marchas y 1971 el de la transmisión automática de tres marchas.

Finalmente, en septiembre de 1972 el DS 21 es reemplazado por el DS 23 (alcanzaba los 190 km/h) y el 24 de abril de 1975 finaliza la producción del famoso Tiburón, que acumuló 1.456.115 unidades.

Hasta Miguel Delibes habla del DS Tiburón en "Cinco horas con Mario"

Fue tal la huella que dejó el DS, que incluso en la novela de Miguel Delibes "Cinco horas con Mario" se habla de un DS que circula a "ciento diez" km/h por la carretera de El Pinar.

Su leyenda se engrandeció con su participación y victoria en los rallies de Lieja-Roma-Lieja (1960), Tour de Corse (1963), East African Safary (1965), Montercarlo (1966) o Portugal (1969).