EFEParís

El primer ministro francés, Édouard Philippe, ha advertido de que su Gobierno, accionista de referencia del fabricante automovilístico Renault, será "intransigente" con el cierre de plantas en el país de la marca del rombo.

"Seremos intransigentes en la preservación de las plantas de Francia. Es una empresa mundial pero su raíz francesa es evidente, y seremos exigentes sobre este punto", ha afirmado en declaraciones en el Senado.

Según el semanario "Le Canard Enchaîné", la dirección de Renault tiene previsto plantear el próximo día 28 de mayo el cierre de cuatro plantas en Francia, entre ellas la emblemática de Flins, dentro de su plan estratégico para recortar gastos por valor de 2.000 millones de euros .

El Gobierno galo asegura que Francia seguirá siendo el centro mundial de Renault

Para Philippe "Francia será el centro mundial para Renault de ingeniería, investigación, innovación, desarrollo. Es un elemento precioso para preparar el futuro".

El jefe del Gobierno mostró su oposición en especial a la planta de Flins, "que supone algo importante para la empresa y que debe ser, dentro de lo posible, preservado, porque es importante, porque está en Francia".

El Grupo Renault ha informado de que en Flins quiere fabricar a partir de julio 1,5 millones de mascarillas para "satisfacer sus necesidades y garantizar la salud y seguridad de sus empleados en todos sus sitios y redes de venta en Europa"

Philippe, que reconoció que Renault es una empresa global, aseguró que, sin embargo, debe tener "cierta responsabilidad a la hora de tener en cuenta las necesidades del país que le acoge y que, en cierta manera, le da vida".

El Estado francés es, con algo más del 15 % del capital, el principal accionista de la marca del rombo.