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Ferrari Omologata es el nombre con el que ha sido bautizado el último vehículo exclusivo para un cliente europeo que la marca italiana de deportivos le está haciendo dentro de la gama "Ferrari one-off" de unidades hechas a medida.

Este viernes ha sido sometido a una prueba "breve, pero intensa" en el circuito italiano de Fiorano, donde, según el fabricante del cavallino rampante, se ha podido escuchar el sonido de su motor de gasolina V12.

El Ferrari Omologata, de color rojo Rosso Magma, es un homenaje a la gran tradición GT de Ferrari y que comprende siete décadas de historia.

Lo que el cliente busca es que se desenvuelva a la "perfección" tanto en carretera como subiéndose por los pianos de un circuito, reconoce la marca.

La base del Ferrari Omologata es el 812 Superfast

La base para este exclusivo deportivo es la plataforma del 812 Superfast, del que solo se han mantenido el parabrisas y los faros.

Ahora exhibe un volumen frontal decreciente a partir de la parrilla ovalada aplanada, unos pasos de rueda abultados y una trasera musculosa que se entremezcla con el panel de tres cuartos.

Se ha eliminado la ventanilla trasera y la masa posterior visualmente parece más baja por tres cortes horizontales transversales. Además la cola se ha coronado con un spoiler prominente que, además de aportar más carga aerodinámica, ofrece una vista más agresiva y deportiva.

Según Ferrari, el mayor reto en el Omologata ha sido encontrar el equilibrio "ideal" entre expresividad y moderación.

El interior del Ferrari Omologata es un homenaje a la competición

Para ello los diseñadores han desarrollado un nuevo tono rojo sólo para la librea Racing del coche, que se combina con el Rosso Magma de triple capa y con el acabado en fibra de carbono oscurecida.

En el interior del automóvil numerosos detalles sugieren un fuerte vínculo con la rica herencia de competición de Ferrari.

Los asientos azul eléctrico, acabados en cuero y tela Jeans Aunde con arneses de competición en 4 puntos, sobresalen en un interior completamente en negro. Al no llevar luces ni ventanilla lateral trasera, la atmósfera del habitáculo transmite reminiscencias de épocas pasadas, indica Ferrari.

Asimismo, las partes metálicas del salpicadero y el volante están acabadas con un efecto de pintura craqueada que recuerda a los grandes pilotos GT de las décadas de 1950 y 1960, así como a las tapas de culata del motor Ferrari.

Un efecto de pintura martillada, que se usa en los Ferrari 250 LM y 250 GTO, también se ha aplicado en los tiradores interiores de las puertas y en el puente Ferrari F1.

Desde que se presentaron los primeros bocetos del Ferrari Omologata hasta la actualidad han pasado poco más de dos años.