EFERoma

El grupo automovilístico ítalo-estadounidense Fiat Chrysler (FCA) y el fabricante francés PSA, Peugeot-Citroën, han aprobado este miércoles su acuerdo de fusión, que permitirá la creación del cuarto coloso del motor del mundo, con sinergias estimadas en 3.700 millones de euros.

La compañía será la tercera del sector por ingresos y tendrá unas ventas de 8,7 millones de unidades (el 9,5 % del total global).

PSA aporta al grupo las marcas Peugeot, Citroën, DS y Opel /Vauxhall; mientras que FCA engloba Alfa Romeo, Lancia ,Fiat, Fiat Professional, Abarth, Maserati, Chrysler, Dodge, Jeep y Ram.

Según el acuerdo, los accionistas compartirán el capital al 50 % y no se cerrarán factorías en el mundo.

Carlos Tavares será el consejero delegado y John Elkann el presidente

PSA y FCA nombrarán cada una a cinco miembros del Consejo de administración. Carlos Tavares, consejero delegado de PSA, ocupará también ese puesto en el nuevo grupo, en el que el presidente será John Elkann, actual presidente de Fiat.

Los accionistas de PSA recibirán 1.742 títulos de la nueva entidad por cada uno de los que tienen actualmente en el grupo francés, mientras que los de FCA recibirán uno.

La razón es que la cotización de las acciones de una y otra empresa es diferente actualmente (22,11 euros antes de la apertura de la bolsa este miércoles para PSA y 13,55 para FCA).

El Grupo PSA-FCA acumulará unos ingresos de 170.000 millones

La nueva empresa tendrá ingresos por 170.000 millones de euros anuales y un resultado operativo en torno a los 11.000 millones (un margen del 6,6 %)

Con la fusión habrá movimientos en las participaciones de los tres accionistas de referencia de PSA, que son el Estado francés (a través de BPIFrance), la familia Peugeot y el chino Dongfeng.

Los tres tienen actualmente una participación equivalente, pero Dongfeng cederá 30,7 millones de títulos PSA y en la nueva entidad se quedará con el 4,5 %. BPIFrance y la familia Peugeot tendrán un 6 % cada una.

FCA ya buscó la fusión con el Grupo galo Renault

PSA ya había coqueteado con Fiat a principios de año, pero el grupo italiano -controlado por la familia Agnelli y presidido por John Elkann- rechazó la propuesta para probar suerte con Renault, una iniciativa que se frustró por la falta de apoyo del Gobierno francés y de Nissan.

Con la fusión, Peugeot consigue un hueco en el mercado estadounidense, mientras Fiat-Chrysler avanzará en tecnologías de bajas emisiones.