EFEMadrid

La Volkswagen Caddy estrena una nueva generación que destaca por la eficiencia de sus motores, por sus asistentes a la conducción, por ofrecer más espacio tanto para pasajeros como para transportar carga y por una variada gama de motores a la que a finales de año se incorporará una versión de Gas natural y a la que seguirá otra híbrida enchufable.

El director de Volkswagen Vehículos Comerciales, Alberto Teichman, ha sido el encargado de presentarla hoy a la prensa. Según ha explicado, esta quinta generación les va a aportar mucho volumen de negocio, ya que el segmento en el que se encuadra supone prácticamente la mitad de las ventas de comerciales en España.

Para su fabricación se emplea la plataforma modular transversal MQB del Grupo Volkswagen, que es la que también se utiliza para la producción del Golf VIII.

Esto, como hemos podido constatar en una ruta por la Comunidad de Madrid de más de 100 kilómetros, se traduce en que su estabilidad en curva y su comportamiento en marcha es muy similar al de un turismo.

No se descoloca con facilidad en curva y se le nota aplomada a pesar de su mayor altura respecto a un turismo. Otro factor que le beneficia por emplearse la MQB es que puede equipar hasta 19 asistentes a la conducción para facilitar a los conductores el día a día.

La unidad que hemos conducido está propulsada por el motor diésel 2.0 TDI de 102 CV, que tiene una respuesta muy equilibrada (por debajo vuelve a haber uno de 75 CV y por encima el 122 CV). También nos ha gustado el funcionamiento de la caja manual de seis velocidades, cuyos desarrollos buscan la eficiencia y cuenta con un engranaje muy bueno. El consumo obtenido ha sido de 5,6 l/100 km.

La sexta marcha tiene un claro enfoque para llanear y aunque el recomendador de velocidad siempre nos aconseja la velocidad más alta, en subidas o cuestas pronunciadas no es lo más recomendable.

Para los que prefieran la gasolina, Volkswagen ofrece un propulsor 1.5 TSI de 114 CV, que puede combinarse con transmisión manual o automática DSG de 7 velocidades con mando shift by wire.

Otra opción que le hace más polivalente que sus competidores es la tracción total 4Motion (de sexta generación), muy interesante para acceder a zonas de trabajo embarradas o para poder sacar al vehículo del asfalto con garantías.

La Volkswagen Caddy se puede elegir con batalla corta (4,5 metros de largo, 93 milímetros más que antes) o larga (Maxi), que mide 4,85 metros, 24 milímetros menos. Sus dos puertas laterales facilitan la entrada y salida de los ocupantes.

La anchura es la misma y ha crecido en 62 milímetros, hasta los 2,1 metros, lo que beneficia al espacio de carga: de 3,1 metros cúbicos en la corta y de 3,7 metros cúbicos en la Maxi.

Para las empresas y autónomos Volkswagen comercializa las variantes Cargo (furgón) y Kombi (para el transporte de personas), mientras que para las familias ha diseñado las Caddy Origin, Outdoor, Life y California (la más campera. De serie lleva calefacción estacionaria, nueva cama plegable, sillas y mesa, y opcionalmente hay una mini cocina portátil)

Las versiones para transporte de personas o turismo pueden equipar cinco o siete pasajeros (hay una tercera fila de asientos con dos plazas independientes). Para evitar rebotes molestos en la parte de atrás, el Caddy monta una barra Panhard (similar a la de los automóviles).

También -según el equipamiento- techo panorámico (de serie en la Outdoor), apertura y arranque sin llave, cuadro digital de 10,25 pulgadas, sistemas de infoentretenimiento de hasta 10 pulgadas, luces de Led o asistentes como Travel Assist (conducción asistida a cualquier velocidad) o el Trailer assist (facilita la marcha atrás con un remolque).

En definitiva, la Volkswagen Caddy -a la venta desde 17.000 euros para profesionales y desde 19.300 euros para particulares- ha mejorado notablemente, lo que pone difícil a sus competidores sumar ventas en un mercado en el que se tiene muy en cuenta el valor residual del vehículo para poder así ofrecer cuotas atractivas.

Javier Millán Jaro