Las provisiones que ha hecho el Grupo BMW durante el primer trimestre del presente ejercicio, tras la investigación de la Comisión Europea por posibles acuerdos entre los fabricantes alemanes para manipular las emisiones contaminantes, han provocado que el beneficio neto se haya desplomado un 74,2 %, hasta 588 millones de euros, ha informado este martes la compañía.

De acuerdo con los resultados del Grupo BMW en el primer trimestre de 2019, el beneficio operativo bajó entre enero y marzo un 78,2 %, hasta 589 millones de euros.

La facturación del grupo bávaro, que es propietario de las marcas BMW, Mini y Rolls Royce, se mantuvo prácticamente en 22.462 millones de euros (el 0,9 % menos en tasa interanual ).

La Comisión Europea está investigando a los grupos automovilísticos germanos Volkswagen, Daimler y BMW por el posible desarrollo de tecnología para controlar las emisiones contaminantes.

Las dotaciones del  Grupo Volkswagen ascienden a 1.400 millones

BMW ha creado unas provisiones de 1.400 millones de euros por esta investigación, que han tenido un efecto en el resultado del segmento automovilístico, que sufrió una pérdida operativa de 310 millones de euros, frente al beneficio de 1.881 millones de euros un año antes.

El margen de rentabilidad operativa sobre las ventas del segmento automovilístico fue del -1,6 % (9,7 % en 2018).

Sin las provisiones por una posible multa de la CE, el margen de rentabilidad operativa hubiera sido del 5,6 %.

Las ventas del  Grupo BMW han crecido hasta marzo el 0,1%

El grupo BMW también mantuvo las entregas en los tres primeros meses del ejercicio 605.333 unidades (+0,1 %).

Para el 2019, la compañía prevé un pequeño aumento de las ventas en el segmento automovilístico y una rentabilidad operativa sobre las ventas de entre el 4,5 y el 6,5 % por las provisiones.