EFEEl Vendrell (Tarragona/Javier Millán Jaro)

"Imposible" es la palabra que más tuvo que escuchar Ichiro Suzuki, ingeniero jefe del proyecto secreto "Circle F", del que nacería la marca japonesa de automóviles Lexus en 1989.

Todo empezó en 1983, cuando el entonces presidente de Toyota, Eiji Toyoda, propuso en una reunión secreta construir "el mejor coche de lujo del mundo".

De 1983 a 1989, la palabra que más oyó Ichiro Suzuki fue "imposible", según ha recordado en un acto con la prensa el director de Lexus en España, Leo Carluccio.

Hacer una marca premium japonesa?. Imposible

Imposible era lo que repetían machaconamente los ingenieros de Lexus, lo que decía la competencia y lo que se afirmaba entre la prensa especializada.

Sin embargo, una inversión de un millón de dólares, una plantilla de más de 1.400 ingenieros, 1.000 prototipos de motores y 450 vehículos de prueba, que recorrieron más de 4,4 millones de kilómetros, obraron el milagro.

En el verano de 1989 se lanzaba la marca Lexus en el Salón del automóvil de Detroit (Estados Unidos) con el modelo LS 400, al que Carluccio considera "la punta de lanza" de lo que, hasta ahora, son 30 años de búsqueda de la perfección y de lo que debe ser un coche "premium".

260 nombres hasta que se eligió Lexus

El camino no fue fácil, como tampoco fue la elección de la palabra Lexus. Se eligió entre 260 nombres que se presentaron, de los que los dos finalistas fueron Alexis y Lexis.

Para que lo imposible se convirtiese en realidad se acordó que la filosofía de un Lexus fuera la denomina "Yet (a la vez"). Esto implica que el vehículo goce de la mejor estabilidad "y a la vez" sea confortable, que sea rápido y eficiente, muy silencioso y ligero, elegante y aerodinámico, y que tenga un interior cálido y atractivo al tiempo que funcional.

Y el éxito llegó en Estados Unidos, donde Lexus dos años después del lanzamiento del LS 400 se convirtió en la marca de importación más importante del país.

Lexus consiguió en su debú en EEUU las tres coronas

Esto fue posible porque Lexus consiguió las "tres coronas: ventas, calidad y satisfacción del cliente" gracias, según Carluccio, a sus tres "pilares y fortalezas: la artesanía, la precisión y la calidad del producto".

Las tres están garantizadas por los Takumi, que son los "maestros" con los que cuenta Lexus en sus plantas. Para ser Takumi hay que superar el test Origami, que consiste en hacer un gato en papiroflexia con la "mano no-dominante" en menos de 90 segundos.

Además, los Takumi deben tener, al menos, una experiencia de 25 años, por lo que son "son los mejores y han pasado miles de horas especializándose en cada área", asegura el directivo de la filial española de Lexus, quien resalta de ellos que tienen "kansei: sensibilidad para percibir cosas que la mayoría no detectaría" mediante la vista y el tacto.

Con el RX Lexus creaba el segmento de los SUV premium

Otro de los hitos de la marca, fue el lanzamiento en 1998 del Lexus RX, el primer crossover de lujo de la historia y con el que el marca japonesa creaba un nuevo segmento.

En 2004 el protagonismo recayó en el Lexus RX400h, que fue el primer híbrido premium de la historia y al que Leo Carluccio define como "potente, pero respetuoso con el medioambiente"; y en 2005 para el deportivo LFA.

Lexus se superpuso a la crisis de 2011 y al terremoto de Fukusima

El período 2008-2011 fue "difícil" para la marca -ha reconocido Carluccio- por la gran crisis financiera internacional y por el terremoto y tsunami de Fukusima (Japón), que les hizo "tambalearse", pero del que salieron "más fortalecidos" y con la berlina GS, que estableció un nuevo estilo de diseño en Lexus, y con la decisión de abandonar las motorizaciones diésel para centrarse en las híbridas.

2012 fue el año del prototipo LF-LC, que muestra hacia donde apunta el futuro de Lexus; y 2019 el de la nueva generación, la cuarta, de la motorización híbrida que emplean sus modelos, caso del nuevo UX 250h.

Y todo ello sin olvidarse del cliente, ya que en 1898 establecieron que en el precio del vehículo se incluyesen dos mantenimientos gratuitos y que el vehículo fuera devuelto lavado.

Omotenashi es el eje de Lexus

Asimismo, el trato con el cliente debe basarse en la tradición japonesa de la hospitalidad "omotenashi" por la que hay que anticiparse a las necesidades de la persona y tratarle como si fuera un invitado.

Para los próximos 30 años el objetivo es seguir haciendo "grandes coches" que jamás sean aburridos y que se vea a Lexus como la marca de estilo de vida favorita, según Leo Carluccio.