EFE/Javier Millán JaroMadrid

Lograr que durante 60 años un concepto de coche siga siendo deseado, diferente e individualista está al alcance de pocos fabricantes salvo si hablamos del británico Mini, que acaba de cumplir 60 años.

En ese período no se ha alejado de esas premisas a pesar de los diferentes avatares por los que ha pasado, entre ellos la compra por parte de la alemana BMW .

La historia de Mini comienza en 1959 con BMC y Alec Issigonis

El 26 de agosto de 1959, British Motor Corporation (BMC) mostraba al mundo un vehículo compacto "nuevo y revolucionario" encargado al ingeniero y diseñador Alec Issigonis.

Le exigieron que tuviera un "gran" espacio interior para cuatro ocupantes y mínimas dimensiones en el exterior, un precio asequible, gastase poco combustible y ofreciese una conducción impecable.

Issigonis presentó y se fabricaron dos modelos casi idénticos: el Morris Mini-Minor y el Austin Seven. Solo se diferenciaban por la parrilla, las llantas y el color de la carrocería. El motor era común: un 4 cilindros de 848 c.c.y 34 CV.

A este dos puertas y un maletero de 195 litros, BMC sumó en 1960 B el Mini Van (una furgoneta con los panales laterales cerrados y dos puertas traseras) y el Mini Estate (con ventanas de cristal redondas).

Al igual que con el Mini clásico, se comercializaron dos modelos: el Morris Mini-Traveller y el Austin Seven Countryman.

Mini se atravete con todo y amplia la gama a una pick-up

En 1961 se lanzó el Mini Pick-up, la camioneta más pequeña del mercado; y medio año después otros dos Minis: el Wolseley Hornet y el Riley Elf.

Pero los 3,05 metros del Mini clásico y un precio de 496 libras (unos 546,24 euros) también atrajeron a los que querían prestaciones deportivas y un estilo individual en la carretera.La respuesta vino de un amigo íntimo y socio de Issigonis, el ingeniero y fabricante de coches deportivos John Cooper. BMC dio el visto bueno a la producción de un edición limitada a 1.000 unidades del Mini Cooper, que se lanzó en septiembre de 1961 con un 1.0 litros y 55 CV.

El público quería más y Mini lanzó diferentes modelos y versiones

Pero el público pidió más. Issigonis y Cooper ampliaron la cilindrada del motor a 1.071 c.c. y la potencia a 70 CV. Era el Mini Cooper, con el que el finlandés Rauno Aaltonen ganó el Rally de Montecarlo de 1963. Este coche también venció en 1964, 1965 y 1967.

En 1964 llegó el Mini Moke, una versión militar de cuatro plazas y carrocería abierta (con lona plegable) que fue un éxito en EEUU y Australia.

1967 fue el año de la revisión del Mini Clásico, que recibió un propulsor de 998 c.c. y 38 CV; y 1969 el de la llegada del Mini Clubman, 11 centímetros más grande y con un frontal diferente.

La versión Estate (de 3,4 metros de largo) sustituyó al Morris Mini-Traveller y al Austin Seven Countryman. Además, se dejó de fabricar el Mini Cooper, que fue sustituido por el modelo principal de la gama Clubman, el Mini 1275 GT de 1.3 litros y 59 CV.

Cambios exteriores para que siguiera siendo el más deseado

En 1969, las ventanillas corredizas del Mini clásico se cambiaron por otras aerodinámicas, las bisagras exteriores de las puertas por otras interiores y en el capó se incluyó la insignia «Mini».

A mediados de 1970 salieron numerosas versiones especiales del Mini clásico y, entre 1980 y 1983, se dejaron de fabricar los Clubman, Estate y Van, quedando el Mini clásico de 40 CV, del que en 1986 se fabricó la unidad 5 millones.

En 1990, volvió el Mini Cooper con motor de 1.275 c.c. y en 1991 salió una nueva versión del Mini clásico cuyo origen, por primera vez, no fue Gran Bretaña, si no Alemania. Fue en ese país, en Baden, donde un concesionario le convirtió en descapotable, lo que llevó a Rover Group, entonces responsable del Mini clásico, a comprar las herramientas para su producción. Comercializó unas 1.000 unidades entre 1993 y 1996.

En el 2000 cesó definitivamente la producción del Mini clásico, del que se habían fabricado más de 5,3 millones de unidades, de las que cerca de 600.000 salieron de Oxford entre 1959 y 1968.

En 2001 se inicia una nueva etapa en Mini bajo la tutela de BMW

Le sustituyó el Mini Cooper, que se presentó en el Salón de Berlín de noviembre de 2.000 tras el prototipo que Rover Group (propiedad de BMW desde 1994) llevó en 1997 al Salón del automóvil de Fráncfort.

Según BMW, en 2001 Mini iniciaba, bajo su tutela, una nueva era con el Mini Cooper de 115 CV,al que, hasta la actualidad, han seguido el Cooper S (136 CV), las motorizaciones diésel, las más deportivas John Cooper Works, la carrocería SUV (Countryman) o de cinco puertas, y, por primera vez en su historia, versiones híbridas enchufables y eléctricas puras.