EFE/Javier Millán JaroMadrid

Veinte competidores nuevos, cuando hasta hace seis años solo había uno, son razones más que suficientes para que la francesa Renault haya transformado su nuevo Captur en un vehículo más completo con el que volver a reinar en el segmento B (en el entorno de los 4 metros de largo) de los crossover y todocaminos (SUV) tanto en España como en Europa.

El Captur acaba de estrenar segunda generación. La primera llegó al mercado en abril de 2013 y ha acumulado unas ventas de 1 500 000 unidades en todo el mundo, de las que 110 000 se han matriculado en España.

Nuestro país -desde donde se fabrica el Captur para todo el mundo- es el quinto mercado en importancia para este modelo, tras Alemania, Francia, Reino Unido o Italia.

Gracias a su gran aceptación entre los conductores, el Renault Captur ha sido líder de su segmento en España y en Europa entre 2013 y 2019.

La clave es la nueva plataforma modular de la Alianza, la CMF-B

Sabedores del reto que supone reeditar este hito, los ingenieros han utilizado la nueva plataforma modular CMF-B de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, que permite hacer coches con un chasis más ligero, al que se pueden incorporar diferentes motorizaciones (gasolina, diésel e híbrida enchufable) y todo tipo de ayudas a la conducción y conectividad de última generación.

Esto ha permitido al Captur crecer en longitud en 11 centímetros (hasta los 4,23 metros de largo) para dotar de más espacio interior a los pasajeros, que además disponen de un maletero de 536 litros, que pueden superar los 1500 litros abatiendo los asientos traseros, que además son desplazables longitudinalmente 16 centímetros.

El Captur ya está a la venta con los propulsores de gasolina TCe 1.0 de 100 CV (desde 16 600 euros) y 1.3 de 130 CV (19 600 euros) y de 155 CV con caja automática de siete relaciones (desde 24 100 euros).

En diésel la oferta está circunscrita al 1.5, que se puede elegir con 95 CV (desde 20 400 euros) y 115 CV (desde 21 200).

El Renault Captur híbrido enchufable llegará en verano

Posteriormente, se les unirá una versión de GLP sobre la motorización gasolina menos potente y en verano la híbrida enchufable, que Renault denomina E-Tech Plug-in (cuya autonomía en el eléctrico está pendiente de homologación, aunque se preven 67 km).

A la espera de que lleguen estas dos últimas novedades, hoy hemos probado la motorización de gasolina de 155 CV con el acabado más alto, el Zen+ (por debajo se sitúan Zen, Intens y Life).

El Renault Captur moderniza imagen exterior

Exteriormente, el Captur, aunque se asemeja a la generación anterior, ha ganado en presencia con una nueva firma lumínica (de serie es de Full led), una línea de hombros más alta, una toma de aire delantera para refrigerar los frenos y reducir la resistencia al aire y nuevos paragolpes, entre otros elementos.

Sigue siendo muy personalizable (hay cuatro colores para el techo que pueden combinarse con otros 10 para la carrocería), lo que también es posible en el interior, en el que se ha ganado en calidad percibida por la posibilidad de montar en las versiones más altas una pantalla central táctil de 9,3 pulgadas.

También es de destacar el que el tablero de a bordo puede ser digital y de 10 pulgadas, la consola de tipo flotante (por debajo de la palanca de cambios queda un hueco para dejar objetos. En total, el coche tiene repartidos 27 litros para ese menester) y que la  iluminación interior puede cambiarse (hay ocho colores).

La versión de 155 CV del Renault Captur es de las que convencen

Si estas tecnologías convencerán a muchos para hacerse con un Captur, con mayor seguridad lo va a hacer el motor de 155 CV.

Tras unas dos horas de ruta entre Madrid y Guadalajara y abusando del modo de conducción Sport (el más deportivo, que complementa al Eco y al Normal) el gasto de combustible ha sido de 7,1 l/100 km.

En carreteras reviradas se defiende muy bien y no se descoloca con facilidad a pesar de que el terreno no esté bien asfaltado. Culpa de ello la tiene una amortiguación y suspensión que filtra muy bien y que se adapta con rapidez al estado del firme, aunque esté muy roto.

 La caja de cambios automática también tiene un funcionamiento muy bueno (salta con prontitud de una relación a otra) y al contar con levas en el volante podemos se puede pasar con facilidad a una gestión manual en la que apurar más las frenadas.

Interior de mayor calidad, más amplio y versátil

Si ir en las plazas delanteras es agradable y confortable, lo mismo sucede con las traseras, donde hay salidas de aire y dos tomas USB para recargar dispositivos móviles.

En materia de conectividad, el Easy Connect de Renault facilita volcar el móvil en el Captur y con la aplicación MyRenault enviar al vehículo rutas que hayamos buscado en el ordenador, localizar un concesionario y pedir una cita o recibir asistencia en caso de accidente (e-call o llamada de emergencia).