EFEJavier Millán JaroMadrid

El nuevo Toyota Yaris, que estrena cuarta generación, ha dejado de ser un urbanita, ya que su nuevo motor híbrido le permite salir con soltura a la carretera sin complejos.

La nueva motorización híbrida es la única con la que se puede adquirir este vehículo de 3,94 metros de largo, cinco puertas y un maletero que se mantiene en 286 litros.

Está compuesta por un motor de gasolina (1.5 tricilíndrico de 93 CV y 120 Nm de par máximo), dos eléctricos y una batería de ion litio. La potencia conjunta que pueden desarrollar es de 116 CV, lo que convierte al Toyota Yaris en un vehículo muy ágil para la ciudad y muy polivalente fuera de ella.

Las vías rápidas no se le atragantan al Toyota Yaris

Lo hemos comprobado en una ruta por la sierra madrileña de casi 90 kilómetros en los que hemos conducido mayoritariamente por carreteras secundarias, en las que no han faltado tramos de curva revirados, en los que el Yaris ha exhibido nobleza y estabilidad.

Esto se debe a que ahora, gracias a la nueva plataforma GA-B, es algo más bajo (la altura en comparación con la generación anterior se ha reducido en 4 centímetros) y más ancho (en 5 centímetros), lo que le aporta una mejor pisada en marcha.

Además se ha aumentado la rigidez a la torsión de la carrocería (ha aumentado un 37%) y se ha bajado la posición de la batería que alimenta el motor eléctrico.

Noble, estable y confortable

Junto a estas modificaciones se han incorporado unas suspensiones de tarado suave que, aunque no filtran al 100% las irregularidades del asfalto, sí que mantienen a raya las oscilaciones de este utilitario en curva, así como los balanceos del morro en frenadas pronunciadas.

De los frenos decir que carecen del tacto "esponjoso" habitual de algunos híbridos y sujetan bien el coche.

Toyota le ha homologado un consumo (WLTP) de 3,8 l/100 km. En la prueba realizada -hay que sumar otros 63,2 km de vuelta, la mayoría por autopista- el ordenador ha reflejado un gasto de 4,4 l/100 km debido a que hemos ido jugando con los modos de conducción (Normal, Eco y Power) y el modo B de la palanca de cambios para aumentar la recuperación de la energía que se pierde en la frenada y con la que alimentar la batería.

Menor sonoridad al acelerar y funcionamiento más suave de la transmisión

Y es que otra de las mejoras importantes de este nuevo Yaris afecta a la transmisión. Carece de tirones acusados al pasar del motor térmico al eléctrico (sorprende la cantidad de tiempo que podemos ir en el modo cero emisiones por autopistas llanas o en bajadas pronunciadas) y la palanca de cambios automática es muy cómoda de accionar (no hay levas en el volante).

En paralelo, se ha reducido la sonoridad que acompaña a las revoluciones del motor cuando aceleramos con decisión, lo que contribuye a un mejor confort de marcha en comparación con el Toyota Yaris anterior.

El diseño del Toyota Yaris se inspira en la posición de un velocista

Por lo que respecta al diseño exterior, al igual que en el comportamiento dinámico, se ha buscado agradar al conductor europeo, para lo que los diseñadores se han inspirado en la posición de un atleta antes de dar la salida en una carrera de velocidad celebrada en pista.

Su imagen transmite dinamismo y modernidad, algo que también se repite en el interior, que está homologado para cinco personas, aunque cuatro irán más cómodas por una plaza trasera del medio que tiene menor tamaño para la espalda y que goza de menor altura que las de los laterales, en las que personas de más de 1,82 metros verán el techo un poco cercano.

Con ese tamaño para acceder a las plazas traseras tendrán que agacharse algo más de lo normal, ya que el ángulo de apertura de las puertas no es muy grande, algo que es habitual en los vehículo del segmento B.

La pantalla táctil de 8 pulgadas (de serie desde el acabado Active Tech), el cuadro de instrumentos semi-digital (desde el Style) y el head-up display (opcional) , le dan empaque a un Yaris que sale de fábrica desde la versión de acceso Business Plus con climatizador automático, freno de mano eléctrico, compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto y el paquete de ayudas a la conducción Toyota Safety Sense.

El nuevo Toyota Yaris cuesta desde 17.450 euros (incluidos descuentos)

En definitiva, el nuevo Toyota Yaris ha ganado en diseño, eficiencia, confort de marcha, seguridad y conectividad, puntos a favor que le permiten convertirse en coche único con un precio que (incluyendo descuentos) parte de los 17.450 euros y llega a los 20.150 de la versión más equipada, la Premiere Edition, que se reserva el tono bicolor rojo coral.

Es perfecto para callejear y aparcar en ciudad, y además, como ha demostrado por las carreteras madrileñas, es muy apto para viajar.