Javier Millán Jaro/JEFEMadrid

La marca de automóviles española Seat está de celebración, ya que su afamado motor de gasolina de 1.438 centímetros cúbicos, que dio nombre al 1430 de nuestros abuelos o incluso de nuestros padres, cumple 50 años.

Semejante efeméride es la excusa perfecta para someterle a una comparativa con el que ahora es uno de sus motores más "millennial" y vendidos, el 1.5 TSI EVO de gasolina.

La primera pregunta que se nos ocurre a todos es: ¿pero tienen algo en común?

Sí, lo avanzado de su tecnología en el momento de su lanzamiento: el 1.438 c.c. en 1969 y el 1.5 TSI en 2017 (con la quinta generación del Seat Ibiza, unos de los coches más vendidos entre nuestros jóvenes nativos digitales).

Otra de las cosas que comparten es que su cilindrada es muy similar, ya que la del 1.5 es de 1.498 c.c., frente a los 1.438 del primero (se tomó como base para su desarrollo el 1.197 c.c. del Seat 124)

También que ambos han sido los elegidos para propulsar a diversos modelos de Seat. En el caso del 1.438 fue el que ocupó el vano motor del citado 1430 (en 1969) y sus diferentes versiones (entre ellas el 1430 5 puertas Potenciado), del 131 (en 1975), del 124 D Especial (también 1975), del Sport 1430 "Bocanegra" y el 128 (de 1977), del Ritmo 75 (de 1979), del Fura Crono (de 1982) y del Ronda 75 (en 1983).

En 1984 finalizó su producción, ya que al motor 1.430 le relevó la familia de propulsores System Porsche.

En los 50 años de vida del motor 1430 se ha montado en más de medio millón de SEAT

En total, en sus cincuenta años de vida, el 1.430 fue el elegido por Seat para impulsar a 522.578 unidades, de las que 250.582 fueron del modelo 1430 y 77.658 del 124 D Especial, por especificar algunas.

Mientras, el 1.5 TSI EVO tiene menos recorrido en años, pero no en importancia de modelos. Del Ibiza ha saltado al Seat Arona, al León, al Ateca y al Tarraco, sus pilares fundamentales en ventas y en lo que a tecnología se refiere.

¿Y cuáles son las diferencias entre el 1.430 y el 1.5 TSI?

Hasta aquí las similitudes, ya que las diferencias empiezan con la potencia. El 1430 (estuvo a la venta hasta 1975) se presentó en el Salón del automóvil de Barcelona de 1969 con 70 CV a 5.400 rpm y un par máximo de 105 Nm a 3.400 rpm. La caja de transmisión era de 4 velocidades (de 5 desde 1977) y podía alcanzar hasta 150 km/h de velocidad máxima, con un consumo medio de 11.5 l/100 km..

Con la versión 1430 5 puertas potenciada se aumentó el rendimiento del motor hasta 75 CV y el par máximo hasta 111 Nm. Este fue el elegido para los Seat 131, 124 D Especial (llegaba hasta los 155 km/h y el consumo bajó a 8,5 l/100 km), Ritmo 75 (había caja de 4 y 5 velocidades, 165 km/h de velocidad máxima y 7 l/100 km) y Ronda 75 (caja de 5 relaciones, 160 km/h y 5,6 l/100 km) y Fura Crono (160 km/h y 6,4 l/100 km)

En el Seat 128 1430 y "Bocanegra" la potencia subió hasta los 77 CV y el par hasta 113 Nm (160 y 165 km/h de velocidad punta, respectivamente).

¿Y qué potencia tiene el 1.5 TSI? Pues 150 CV (también hay una versión de 130 CV) entre 5.000 y 6.000 rpm, con un par máximo de 250 Nm con el que puede llegar a los 215 km/h con la carrocería del León.

Un Seat 1430 costaba el doble que un Seat 600

El precio a pagar por un Seat 1430 y un León también está a años luz. El primero costaba 821 euros (unos 378 euros el icónico Seat 600), en un momento en que el Salario Mínimo Interprofesional era de 18,40 euros y la renta per cápita de 468 euros.

Para adquirir un Seat León hay que desembolsar 22.240 euros (sin descuentos), en un momento en que el SMI está en 900 euros y la renta per cápita en 6.579 euros.