EFE/Javier Millán JaroMadrid

Skoda, dentro de su estrategia de compra inteligente (Simply clever es su lema), sigue demostrando con sus nuevos productos que la calidad, el confort y la habitabilidad no son exclusivas de las marcas alemanas premium.

Su nueva apuesta para democratizarlas es la cuarta y última generación del Skoda Octavia, un vehículo que supone el 25% de sus ventas totales y con el que "abre camino" en cuanto a innovación dentro de la casa automovilística checa.

El nuevo Octavia, que puede elegirse con carrocería berlina o familiar Combi, es el modelo con la mayor gama de motores de la historia de la marca, ya que dispone de propulsores de gasolina (más eficientes al incorporar hibridación) , diésel (emiten un 80% menos de NOx), de gas natural (los denomina G-tec) e híbridos enchufables (iV).

El Skoda Octavia ofrece motores de todo tipo de tecnologías y etiquetes medioambientales

La potencia de los gasolina (TSI) es de 110, 150 y 190 CV; la de los diésel de 115, 150 y 200 CV; la del G-tec de 130 CV y la del iV 204 CV. Todos pueden combinarse con caja automática DSG de siete velocidades (en el caso del 110 CV de gasolina si la versión es de hibridación mild-hybrid de 48 V).

El Skoda Octavia berlina está a la venta desde 19.500 euros (incluye descuentos, pero no las ayudas gubernamentales)  con el acabado Ambition y el motor de gasolina menos potente. Con la carrocería familiar Combi el precio parte de los 20.100 euros en igualdad de condiciones

Probamos el Skoda Octavia Combi con motor diésel de 150 CV y caja automática

Nosotros hemos probado este miércoles el Skoda Octavia Combi con el motor 2.0 TDI de 150 CV, combinado con la caja DSG automática y el acabado Style, que tiene un precio de inicio de 27.200 euros (con descuentos).

Es un motor muy recomendable porque propulsa con fuerza desde abajo y se puede estirar bastante para ser un diésel. Su potencia es más que suficiente para la mayoría de los conductores, que además de elegir Skoda por su relación calidad/precio, buscan un coche fiable y muy amplio para viajar cómodamente con su familia.

Este carácter rutero y noble lo lleva a la máxima esta versión de 150 CV, a la que solo, si se le buscan los límites al salir rápido de una curva, se le pueda exigir algo más de pegada. Pero es que para eso está la versión de 200 CV, una potencia que conlleva un coste extra que bien se puede dedicar a llenar depósitos de gasóleo o a montar los diferentes accesorios y ayudas a la conducción que nos ofrece Skoda.

A pesar de sus grandes proporciones, mide de largo 4,68 metros (dos centímetros más que la generación a la que ha sustituido), es un coche en el que sientes que todo está bajo control y que es fácil de manejar. A ello ayuda el Control de chasis dinámico (es opcional) que equipa nuestra unidad y que evita que se produzcan balanceos de la carrocería en conducción dinámica.

Gran confort de marcha y con espacio sobresaliente

Otro rasgo que también caracteriza al Skoda Octavia es el gran confort de marcha que aporta la caja automática, que puede ser manejada manualmente con las levas en el volante.

Si al volante el Octavia es un coche muy recomendable, como pasajero sucede lo mismo o incluso más, ya que dispone del mayor espacio para las rodillas de su segmento. Cuando se viaja atrás la sensación es la misma que cuando vamos en una berlina premium con un precio mucho más elevado.

A esta sensación también contribuyen detalles como el cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas, el head-up display (opcional) que proyecta la información más relevante de la conducción en el parabrisas a la altura de los ojos del conductor), la pantalla central táctil de hasta 10 pulgadas (la de serie es de 8, 25) y con el asistente inteligente "Laura", el cargador inalámbrico de móviles de última generación o el emparejamiento de éstos sin cables.

Otros elementos que también se agradecen son los hasta cinco puertos USB-C que se pueden distribuir por el habitáculo, la tarjeta e-Sim integrada para los servicios de conectividad del coche o los 640 litros de la "cueva-maletero", que son 30 más que antes.

El Octavia también "abre camino" para el resto de modelos en materia de asistentes a la conducción de última generación como el asistente de atascos o el de crucero predictivo...